Jueves, 18 de Octubre de 2007

"Éste es el gran anuncio que esperábamos hacer algún día"

Entrevista a Pedro Alonso - Director del Centro de Investigación en Salud Internacional de Barcelona

AINHOA IRIBERRI ·18/10/2007 - 00:00h

Pedro Alonso, Director del Centro de Investigación en Salud Internacional de Barcelona.

Este investigador del Hospital Clínic lleva años ultimando el desarrollo de la que podría ser la primera vacuna aprobada contra la malaria.

¿Les han sorprendido los resultados de este estudio, al ser los participantes niños tan pequeños?
Aunque uno siempre espera lo mejor cuando realiza un estudio, en este caso estábamos preparados para resultados distintos, porque sabemos que el sistema inmune de los bebés es más inmaduro y no siempre responde adecuadamente a los estímulos de una vacuna. Los resultados han sido una sorpresa muy agradable.

¿Cuál es la razón de probar la vacuna en bebés?
Hay dos. En primer lugar, gran parte de la malaria en África se da en niños menores de un año, que a la vez tienen más riesgo de morirse, ya que a ellos les afecta de una forma particularmente grave. La segunda razón es que, para garantizar la administración de cualquier vacuna en África, tiene que incluirse en el programa ampliado de vacunación (EPI), el esquema de administración de vacunas a bebés que mejor funciona en el África subsahariana.

En el estudio se habla de una reducción del riesgo del 65%. ¿Se sigue investigando para obtener mejores resultados?
Hay que seguir dos caminos. En primer lugar, tenemos que intentar registrar la vacuna actual lo antes posible y, en paralelo, desarrollar nuevos antígenos que den un valor añadido a ésta. La búsqueda va a ser larga, pero lo que podemos decir tras este estudio es que ahora estamos más cerca de una primera generación de vacunas. Con toda la malaria que hay, aunque sólo se consiguiera una reducción del 50% de riesgo, se podrían salvar muchísimas vidas. Otro punto que no hay que olvidar es que el desarrollo de esta dos estrategias tiene que complementar las de control actuales, que no se pueden abandonar, como las mosquiteras.

¿Qué diferencia a esta vacuna de intentos anteriores?
El poder contar con el know- how de la industria farmacéutica ha permitido convertir un antígeno que ya existía, pero que no se había conseguido probar su eficacia, en uno eficaz. También nos diferencia el contar con una colaboración muy amplia, que incluye desde la Fundación Bill y Melinda Gates, hasta la Agencia Española de Cooperación, el laboratorio GlaxoSmithKline... Son muchas voluntades y capacidades que se dirigen hacia un fin común. Respecto al intento anterior de Patarroyo, él hizo una buena labor en fases iniciales, pero eran vacunas rudimentarias, que carecían de know - how industrial. No obstante se pueden considerar contribuciones importantes.

¿Está previsto investigar esta vacuna en adultos? Desde el ensayo que se hizo en Gambia no se ha vuelto a tener noticias.
Probar la vacuna en adultos (primero en voluntarios occidentales y luego en africanos) era necesario para abrir el camino a probarla en niños, nuestro objetivo desde el principio.

¿Cuál es la próxima noticia que esperan dar sobre la vacuna?
El gran anuncio que esperábamos hacer algún día es el que hemos hecho hoy. Ahora nos queda mucho trabajo por delante, sobre todo para intentar registrar el producto. Por otra parte, una gran noticia que podemos dar sobre la vacuna es la importante participación española, que nos ha permitido desarrollarla en África.