Lunes, 5 de Mayo de 2008

Futaleufú se une a Chaitén como pueblo "fantasma" por la erupción volcánica

EFE ·05/05/2008 - 16:49h

EFE - Vista aérea de la zona afectada por la lluvia de ceniza del volcán ChaItén ayer, 4 de mayo de 2008, que hizo erupción el pasado viernes a 1.220 kilómetros al sur de Santiago de Chile.

La pequeña localidad de Futaleufú, en el sur de Chile, se unió hoy a Chaitén, capital de la provincia de Palena, al ser abandonada por gran parte de sus habitantes, que huyen de una erupción volcánica que desde el pasado viernes ha sumido a la zona en una gruesa capa de ceniza.

El pequeño volcán Chaitén, de sólo 960 metros de altitud, despertó el viernes de un sueño calculado en más de 400 años por los expertos y provocó no sólo el pánico de la gente, sino su evacuación masiva hacia lugares más seguros.

En Futaleufú, una localidad de poco más de 1.800 habitantes situada junto a la frontera con Argentina, a unos 1.350 kilómetros de Santiago, la capa de ceniza tenía hoy más de 30 centímetros de espesor, según las autoridades locales.

En las primeras horas de este lunes sólo quedaban unos 400 moradores, las calles tenían un aspecto desolado, al igual que Chaitén, la capital de la provincia, cuyos 4.000 habitantes la abandonaron por completo durante el fin de semana.

Los afectados han sido llevados por mar a las localidades de Quellón y Castro, en la isla de Chiloé, y a la ciudad de Puerto Montt, capital de la región de Los Lagos, a unos 200 kilómetros del volcán.

La situación ha causado hasta ahora una víctima mortal, que resultó ser una anciana de 92 años, quien falleció durante el viaje a Puerto Montt a causa de un paro cardiorrespiratorio.

Una buena parte de los pobladores de Futaleufú han huido hacia territorio argentino y se espera en el curso del día la llegada de una caravana de autobuses para que se vayan "todos los que quieran", dijo el alcalde, Arturo Carvallo.

La presidenta Michelle Bachelet, que está en la zona desde este domingo, llegó hoy a Futaleufú después de recorrer desde Chaitén 156 kilómetros en camioneta, en un trayecto que tardó más de tres horas por una ruta cubierta de ceniza, y respaldó la idea de la evacuación masiva de la gente.

Bachelet viajó junto a los ministros de Obras Públicas, Defensa, Agricultura, Salud y Educación, además de un grupo de científicos estadounidenses

Ellos, explicó la mandataria a los periodistas, harán mediciones del aire y de las condiciones químicas de la ceniza y el aire para determinar los posibles riesgos para la gente y el ganado, que en gran cantidad debió ser abandonado por sus dueños.

"No sabemos qué va a pasar con el volcán. No sabemos si continuará lanzando ceniza, no sabemos si puede aparecer lava", dijo Michelle Bachelet, que en ese contexto reiteró el propósito de su gobierno de dar "más apoyo" a la gente.

La presidenta de Chile destacó y agradeció la colaboración recibida desde Argentina, pese a que las cenizas, llevadas por el viento, también han afectado a localidades de ese país.

"Hemos recibido apoyo en agua potable, combustible y otros elementos", dijo Bachelet, quien precisó que se comunicó con su colega argentina, Cristina Fernández, a quien agradeció personalmente.

Recordó que existe un plan binacional de ayuda mutua para casos de catástrofes y señaló que Chile tiene la misma disposición "en caso de que Argentina tenga una catástrofe".

La mandataria se reunió en Futaleufú con ganaderos y agricultores de la zona para ver el problema de unas 25.000 cabezas de ganado, "que son la principal fuente de ingresos de las personas y están en riesgo de morir".

"Estamos con todos los sectores involucrados, en terreno, para definir, además de las medidas que ya se han tomado, qué otras hay que tomar para hacer frente a esta catástrofe".

Agregó que además de las medidas de contingencia el Gobierno está pensando también en el largo plazo, para ayudar a la normalización de las actividades de la zona, como el turismo, la agricultura y la ganadería.

En este último caso, anunció la entrega a los ganaderos de un "bono de reemplazo" para que puedan reponer los animales que pierdan.

La ministra de Agricultura, Marigen Hornkohl, señaló al respecto que ya se inició un catastro de todas las cabezas de ganado en la zona, previendo una posible "catástrofe ganadera".

En tanto, la ministra de Educación, Mónica Jiménez, anunció que los estudiantes de la zona afectada serán reinstalados en colegios de Chiloé y Puerto Montt para mantener el calendario escolar.

También anunció cursos de capacitación destinados a las dueñas de casa, "para aprovechar las horas libres".