Lunes, 5 de Mayo de 2008

Evo Morales y Santa Cruz no ceden en sus posiciones

El presidente boliviano resta valor a la victoria del sí en el referéndum.

FEDERICO PEÑA ·05/05/2008 - 20:52h

En el día de la consulta, Morales viajó a la localidad minera de Kami.

El aplastante sí a la autonomía con casi el 86% de los votos -y una abstención del 40%- en el referéndum celebrado el domingo en Santa Cruz significa el mayor desafío al poder central desde que Evo Morales ganó la presidencia.

El Gobierno se enfrenta ahora una sucesión de referendos provinciales en junio que, de ser favorables a los intereses de los departamentos rebeldes, situará el esquema de poder en tablas.

El único camino es negociar, pero de momento el diálogo está cerrado.Tras conocerse los resultados, Morales destacó, en una aparición televisiva en la que su imagen aparecía junto a los festejos en Santa Cruz, que el referéndum "ha fracasado totalmente".

"Esta consulta ilegal e inconstitucional no ha tenido el éxito que algunos esperaban en Santa Cruz", dijo.

Pese a sus palabras, la derrota estaba en su rostro, visiblemente golpeado, una valoración que fuentes del Gobierno rechazaron. "El presidente ha demostrado que no superaron el 50% del padrón electoral", confió una fuente gubernamental a Público.

El cálculo que hace el Gobierno es que la abstención rondó el 40% y los votos en contra del estatuto autonómico superaron el 10%.

En su mensaje, Morales invitó a los prefectos (gobernadores) a dialogar para "hablar de autonomía en el marco de la Constitución". Pero la Carta Magna es la piedra en el zapato de los cuatro departamentos que conforman la llamada Media Luna, que no ven espacio para la autonomía que plantean. Lo mismo sucede a la inversa. La Constitución aún debe ser refrendada en una consulta nacional y la autonomía no puede avanzar sin la venia del Gobierno.

Cenizas del centralismo

Desde la Plaza 24 de Septiembre, Rubén Costas, el prefecto de Santa Cruz que lidera el desafío a Morales, gritó exultante que "de las cenizas del centralismo, nace hoy una nueva Bolivia, una Bolivia autonómica".

En medio de una fiesta de banderas y algunos cánticos insultantes contra el presidente -"Evo cholo de Chávez"-, Costas ondeó la bandera de Bolivia para evitar acusaciones de secesionismo.

El resultado electoral lo ha colocado en una posición inmejorable. Costas anticipó que se sentará a dialogar con el Gobierno después de las consultas en las provincias de Beni y Pando, el 1 de junio, y de Tarija, el 22 de junio.

La cita de este último departamento, que concentra el 70% de las reservas gasísticas del país, es clave. Es el plato más codiciado por todos y los sondeos muestran un empate allí.

Gobierno y prefectura dependen el uno del otro para que el texto de la Constitución y el autonómico entren en vigor. Pero la situación de empate y de exclusión entre dos proyectos que no se contemplan impide avanzar tal cual están planteadas las cosas. El estatuto votado no entra enesta Constitución.

"El presidente perdió una oportunidad de hacer suyo el resultado" del referéndum, valoró una fuente del entorno de Costas, quien considera que la invitación de Evo Morales a los prefectos del Movimiento al Socialismo (MAS) en el marco de la Constitución es "la gran piedra en el camino". Para esta fuente, el remedio es abrir la Constitución y revisar el capítulo de autonomía.

¿Qué se puede negociar? "En ajedrez, a esta situación se le llama tablas, pero la política es otra cosa", dice el periodista Humberto Vacaflor.

"Desde el Gobierno y la Media Luna, la cuestión más importante son las regalías (beneficios) de los hidrocarburos. Ahí se puede negociar e ir a una segunda línea de intereses: la reelección de Evo y que no se toque la tierra de loscruceños", opina.

El resultado adverso es una suma de errores del Gobierno. Morales, que desembarcó con un apoyo histórico e inédito al Palacio del Quemado, regaló a la derecha una bandera que había tomado como propia en 2006: la de las autonomías. El presidente obtuvo un 31% del voto en 2005 en Santa Cruz. Muchos de esos votantes apoyaron el referéndum del domingo.

Con una aprobación del 75% en La Paz, Morales mantiene su base de poder intacta en Occidente. Sin embargo, las consultas de las próximas semanas requieren un cambio de estrategia para pelear en territorio tarijeño y limitar un daño potencialmenteaún mayor.

La victoria de las cinco provincias

El sí ganó con el 86% de los votos (en 2006 se convocó al referéndum para realizar esta consulta con un 72%del apoyo), según sus convocantes.

El 39% de los 933.952 ciudadanos habilitados para votar se abstuvieron.
Acudieron a las mesas 569.324 personas, con un 96,4 % de votos válidos.
El sí ganó en las cinco provincias: Capital (87%), Chaco (76%), Chiquitanía (88%), Norte Integrado (86%) y Valles (77%)
Hubo un 78% de aprobación en los 104 barrios de la zona Plan 3000, donde viven 250.000 personas, principalmente inmigrantes del altiplano.