Lunes, 5 de Mayo de 2008

China, dispuesta a proseguir el diálogo con el Dalai Lama

Pekín pone como condición que el líder espiritual tibetano actúe de forma "creíble" para detener "la violencia en el Tíbet"

ANDREA RODÉS ·05/05/2008 - 17:21h

El Gobierno chino está dispuesto a continuar las conversaciones con representantes del Dalai Lama, líder espiritual tibetano en el exilio, cuando sea "el momento adecuado", informó este lunes la agencia oficial de noticias Xinhua.

La presión internacional para que China retome el diálogo con el Dalai Lama desde que estallaron las revueltas tibetanas en Lhasa, el pasado 14 de marzo, y la proximidad de los JJOO, consiguieron convencer a Pekín para aceptar un primer encuentro con representantes del Gobierno tibetano en el exilio.

El pasado domingo, Lodi Gyari y Kelsang Gyaltsen, enviados especiales del Dalai Lama en Washington y la Unión Europea, se desplazaron hasta la ciudad de Shenzhen, en la frontera con Hong Kong, para reunirse a puerta cerrada con dos altos funcionarios chinos, Zhu Weiqun y Sitar.

El Gobierno no ha dado detalles del contenido de las conversaciones, pensadas en un principio para mejorar la situación en Tíbet. La discriminación y represión que sufren los tibetanos por parte de las autoridades chinas ha sido el motivo principal de las revueltas del pasado marzo.

Durante el encuentro, Zhu y Sitar respondieron "con paciencia" a las cuestiones de los enviados tibetanos e intercambiaron sus puntos de vista para establecer futuros contactos, informó Xinhua.

El presidente chino, Hu Jintao, dijo el domingo ante un grupo de periodistas japoneses que esperaba poder ver "resultados positivos" del encuentro. Pero el optimismo de Hu contrastó con la inflexibilidad de las declaraciones de Zhu y Sitar, publicadas por Xinhua: para que haya una nueva ronda de conversaciones, gobierno chino pone como condición que el Dalai Lama actúe de forma "creíble" para detener los actos violentos destinados a dividir China y a boicotear los JJOO.

China ya tiene su veredicto

Pekín ha insistido durante el último mes en demonizar la figura del Dalai Lama, a quien acusa de estar detrás de la violencia de las revueltas tibetanas en Lhasa y de querer la independencia de Tibet, a pesar de que éste lo ha desmentido públicamente. "El Dalai Lama espera poder hablar de las razones de las revueltas en Tíbet, pero el Partido Comunista (PCCh) ya ha proclamado al mundo su veredicto", dice Woeser, escritora tibetana, residente en Pekín.

Su blog ha sido censurado pero publica sus comentarios en Boxun, una web de disidentes chinos en el extranjero. Woeser critica la falta de participación de la comunidad tibetana en las conversaciones, a las que considera un mero "juego político, condenado a fracasar si ninguna de las dos partes no conoce el contexto del otro". "La propaganda de los medios de comunicación chinos está despertando hostilidad inter-étnica y agravando una situación ya tensa", dice el primer punto de una lista de peticiones dirigida al gobierno chino, firmada por más de 300 intelectuales chinos, y publicada el 22 de marzo.

Los firmantes insisten en la necesidad inmediata de abrir el diálogo pacífico con el Dalai Lama, poner fin a la represión violenta sobre el pueblo tibetano y de calmar el nacionalismo agresivo de la población, porque "sólo despierta la antipatía de la comunidad internacional y daña la imagen de China".

China vive una oleada de patriotismo y sentimiento anti-occidental influida por la propaganda mediática, que insiste en acusar a la prensa internacional de manipular las imágenes de las revueltas en Lhasa y de las protestas protibetanas durante el relevo de la antorcha olímpica para manchar la imagen de China.

La televisión americana CNN y la cadena de supermercados francesa Carrefour, por ejemplo, se han convertido en el víctimas de ataques verbales, protestas y boicots por parte de jóvenes nacionalistas exaltados. Pero estos jóvenes, la mayoría estudiantes universitarios de clase media y alta, no representan a la mayoría de la población de China, un país donde el acceso a la prensa internacional está bloqueado y las movilizaciones sociales están restringidas.

"El Partido Comunista utiliza al Dalai Lama para desviar la atención del conflicto tibetano, los problemas domésticos y la amenaza que supone la presión internacional para el éxito de los JJOO", dice Woeser. "Las conversaciones Sino-Tibetanas son completamente tendenciosas", añade. "Sólo sirven para satisfacer a la comunidad internacional y para que el PCCh se jacte de su poder". 

El Dalai Lama impresiona a un estudiante chino

El pasado 26 de abril, Lingxi Kong, un estudiante chino en la Universidad de Columbia, en Nueva York, se entrevistó con el Dalai Lama y se quedó impresionado por su sinceridad y sus ideas pacifistas. Tras la entrevista, ampliamente difundida por Internet en China, Kong concluye que cualquier comunicación entre el Gobierno chino y el Dalai Lama es beneficiosa para solucionar el conflicto, aunque algunos aspectos serán más conflictivos de solucionar en un primer momento. Uno de ellos es la definición del territorio tibetano, el "Gran Tibet" que, según el Dalai, incluye regiones pertenecientes hoy a otras provincias chinas. Éste fue uno de los principales obstáculos para el avance de una serie de seis negociaciones entre China y el gobierno tibetano en el exilio, empezadas en 2002, e interrumpidas en julio de 2007.