Lunes, 5 de Mayo de 2008

Una madre confiesa haber ocultado tres bebés en el congelador de su casa en Alemania

EFE ·05/05/2008 - 12:41h

EFE - Un policía acordona la casa donde se han encontrado los cuerpos de tres bebés en Wenden, Alemania, hoy lunes 5 de mayo. Una residente de esta ciudad es sospechosa de haber matado y escondido a estos tres niños en el sótano de un domicilio unifamiliar. Los cadáveres estaban en el interior de un congelador. Un miembro de la familia avisó a la policía del suceso.

Una mujer de 44 años ha confesado haber ocultado los cadáveres de tres de sus bebés recién nacidos en el congelador de su casa en la localidad de Wenden-Möllmicke (oeste de Alemania).

La mujer, de constitución corpulenta, ha declarado que ocultó los embarazos a su marido, y que los tres bebés nacieron a finales de los años 80, según explicó hoy la policía en rueda de prensa.

Herbert Fingerhut, jefe del grupo de homicidios de la policía alemana en Hagen, señaló que la mujer ha sido detenida acusada de homicidio, aunque se encuentra en tratamiento psiquiátrico.

"La mujer se encuentra en estado de shock. Durante su declaración no ha hecho mas que sollozar y temblar", explicó el comisario, quien comentó, que dada su constitución física, "es posible que nadie notara sus embarazos".

Fingerhut señaló que la autopsia determinará como murieron los tres bebés y si su fallecimiento fue natural o provocado por su madre, aunque comentó que, al parecer, los tres llegaron al mundo con vida.

Los cuerpos congelados de las criaturas fueron hallados casualmente el pasado sábado por el menor de los tres hijos del matrimonio, un adolescente de 18 años de edad, cuando, en ausencia de sus padres, buscaba una pizza para comer.

Tras alertar del macabro descubrimiento a sus hermanos, otro muchacho de 22 años y una joven de 24, todos ellos esperaron hasta el día siguiente a la llegada de sus padres, que disfrutaban de un fin de semana de descanso en la Selva Negra, al sur de Alemania.

Tras confrontar a sus padres con el descubrimiento, la hija mayor acompañó a última hora del domingo a sus progenitores a la policía para denunciar los hechos.

Los agentes enviados para comprobar lo sucedido encontraron los cuerpos de los bebés envueltos en toallas y metidos en bolsas de plástico en el fondo del arcón congelador, donde estuvieron los últimos 20 años.

Uno de los tres bebés murió con certeza en 1988, ya que un periódico de ese año fue encontrado junto a su cuerpo, señaló la policía, que subrayó que las criaturas no eran trillizos.

La fiscalía de Siegen, encargada del caso, aseguró que los bebés nacieron con vida y que sus cuerpos serán sometidos a una autopsia para conocer detalladamente las causas de sus muertes cuando se hayan descongelado por completo.