Miércoles, 17 de Octubre de 2007

La supuesta separación de los Sarkozy tiene en vilo a la prensa

EFE ·17/10/2007 - 23:34h

EFE - Foto de archivo, tomada el 5 de junio de 2007, del presidente francés, Nicolás Sarkozy (i), y su esposa Cecilia. EFE/Archivo

La revelación hoy de dos medios de comunicación de que el presidente francés, Nicolas Sarkozy, y su esposa, Cécilia, han materializado esta semana su separación ante un juez tiene en vilo al mundo periodístico y político.

Un escueto "sin comentarios" fue la respuesta de los portavoces del Elíseo y del Gobierno, al igual que en los últimos diez días, cuando se hizo cada vez más insistente el rumor de que era inminente el anuncio de la separación.

El mutismo del Elíseo no ha acallado las conjeturas, alimentadas por las repetidas y espectaculares ausencias de la Primera Dama en actos oficiales desde el pasado verano, e incluso se han publicado análisis de juristas sobre si un presidente en ejercicio puede o no divorciarse, en virtud de la inmunidad inscrita en la Constitución.

Mientras que en los pasillos del Parlamento prevalecía un silencio prudente entre legisladores de diversos colores políticos ante un asunto "privado", el jefe de Estado encadenó hoy las reuniones -con los presidentes de Irak y Grecia, antes de una cena anunciada con Tony Blair-, y dio un discurso con motivo del Día mundial contra la pobreza, en el Consejo Económico y Social.

Aunque difieren en los detalles, la revista "Le Nouvel Observateur" y el canal de televisión "LCI" informaron hoy de que el procedimiento de separación de Nicolas y Cécilia Sarkozy, de 52 y 49 años, se ha emprendido este lunes ante un juez.

Sin embargo, la fiscalía de Nanterre, a las afueras de París y con competencia jurisdiccional, indica que no tiene constancia de un procedimiento en ese tribunal sobre la pareja,

Una responsable de "Le Nouvel Observateur" dijo en "France 2" que la revista se enteró el lunes por la noche por una persona que estaba en contacto "directo" con Cécilia Sarkozy e indicó que al parecer ella deseaba que se hiciera público.

Unidos desde hace casi 20 años, casados desde 1996 en segundas nupcias, Nicolas y Cécilia Sarkozy estuvieron separados en 2005 antes de reconciliarse en 2006, cuando se calentaba la campaña para las Presidenciales que le llevaron al Elíseo el pasado mayo.

Desde el pasado 14 de julio, día de la fiesta nacional francesa, los dos no han aparecido juntos en público en Francia.

Aquel día, ante miles de invitados, el presidente elogió la "belleza" de su esposa -quien no pareció apreciar esa declaración pública de amor-, y confesó en privado a los periodistas que Cécilia era su "única preocupación".

Cécilia Sarkozy, que se reivindica como una mujer "libre", dijo en 2005: "¿Convertirme en Primera Dama? Eso me parece un tostón. No soy políticamente correcta (...). No entro en el molde".

Lo ha demostrado repetidamente. El pasado agosto no acudió a un almuerzo en la residencia familiar de los Bush en EEUU, y este mes tampoco acompañó al jefe de Estado a Bulgaria, que quería condecorarla por su papel en la liberación de las enfermeras búlgaras en Libia a finales de julio.

Hoy la revista "L'Express", cuyo tema de portada es "El asunto Cécilia", escribe que a ella "no le han gustado el Elíseo" -donde no se ha instalado la pareja-, "las obligaciones, la presión mediática. No le ha gustado ser la esposa del jefe de Estado".

Y concluye que el 12 de noviembre cumplirá 50 años, una edad en la que "aún es posible cambiarlo todo", siempre y cuando no se tarde demasiado.