Lunes, 5 de Mayo de 2008

El Gobierno iraquí reduce el tono de sus críticas a Irán por "injerencia"

EFE ·05/05/2008 - 11:01h

EFE - Dos niños iraquíes inspeccionan un coche destrozado tras los disturbios registrados el domingo en la ciudad de Sadr, Bagdad (Irak), ayer domingo 4 de mayo.

El Gobierno iraquí ha reducido el tono de sus críticas hacia Irán, país al que había acusado recientemente de injerencia en sus asuntos internos, a la vez que anunció la creación de "comité de seguridad" para evaluar la situación.

Según informan hoy los medios iraquíes, el portavoz gubernamental, Ali Dabagh, explicó anoche que "no tenemos pruebas contundentes que demuestren la interferencia de Irán en los asuntos de Irak".

Sin embargo, Dabagh advirtió en la rueda de prensa de que "si se encuentran pruebas irrefutables de la intervención de Irán, defenderemos nuestro país".

En las últimas semanas, algunos cargos del Gobierno y del Ejército iraquí señalaron a Irán por su presunto respaldo a los milicianos chiíes que combaten contra las fuerzas iraquíes en Bagdad y el sur del país.

El pasado lunes, el general Qassem Atta, portavoz del plan de seguridad para Bagdad "Aplicamos la Ley", acusó a Irán de injerencia en los asuntos internos iraquíes con el propósito de desestabilizar el país, y reveló que sus fuerzas se han incautado de armas de origen iraní en diferentes puntos.

Pero las palabras de Dabagh, que suavizan las acusaciones, iban dirigidas especialmente contra una comisión del Parlamento iraquí que viajó la pasada semana a Teherán con supuestas pruebas de la injerencia iraní.

La Alianza Unida Iraquí (AUI), el principal bloque político chií, emitió un comunicado el domingo en el que aseguraba que la comisión había recibido "una respuesta positiva" de las autoridades iraníes a los esfuerzos de Bagdad por imponer su control sobre todo el país.

Dabagh reiteró que el Gobierno de Nuri al Maliki no es responsable de ningún informe hecho público por diputados del Parlamento y subrayó que sólo el propio primer ministro tiene la potestad de hacer ese tipo de comunicados.

Las palabras del portavoz suponen un claro giro en la política del Ejecutivo hacia Irán, que los analistas en Irak atribuyen al deseo de Maliki de mantener buenas relaciones con el país vecino y enemigo tradicional.

El primer ministro recibió anoche a líderes tribales de la ciudad de Kerbala, al sur de Bagdad, y les aseguró que busca "buenas relaciones vecinales" con los países que rodean Irak, según publican hoy los diarios.