Miércoles, 17 de Octubre de 2007

De la Vega exige aclarar el 'caso Pla' para ir a Valencia

El dirigente socialista "dimitirá en cinco minutos si se lo pide Zapatero", según fuentes próximas.

GONZALO LÓPEZ ALBA ·17/10/2007 - 21:10h

Joan Ignasi Pla, líder de los socialistas valencianos.

La divulgación del presunto trato de favor recibido por Joan Ignasi Pla en unas obras en su vivienda es la punta del iceberg que se hunde hasta las profundidades de una guerra por el poder en el PSOE valenciano, que se quería soterrar hasta después de las elecciones generales.

Abierta la grieta que puede romper el dique de contención que se había levantado tras el varapalo de los comicios municipales y autonómicos de mayo, la vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega exigió ayer internamente que se clarifique por completo la situación antes de asumir oficialmente el cartel electoral en Valencia, en el que está previsto que Pla la acompañe como número dos.

Plazo hasta el sábado

La información divulgada por la cadena Ser añade dificultades a un reto que ya era difícil. En la Comunidad Valenciana se disputarán 33 escaños -Alicante gana uno-, de los que el PSOE tiene ahora 14. En la provincia de Valencia, el PP aventaja al PSOE con 8 frente a 7, siendo el restante de IU.

De la Vega, que ayer viajó a Alicante para visitar las poblaciones que sufrieron inundaciones la semana pasada, tiene intención de oficializar su candidatura el sábado, durante el acto convocado en Valencia en el marco de la campaña desplegada por el PSOE para explicar la gestión del Gobierno. Pero ha condicionado este anuncio a que el caso Pla "no se resuelva en falso".

El secretario general del PSOE valenciano descartó ayer dimitir. No obstante, dirigentes próximos aseguran que "se irá en cinco minutos si se lo piden Zapatero o Blanco". La postura de Pla cuenta, en principio, con el parecer favorable del secretario de Organización, que ayer no preveía que intervenga la ejecutiva federal.

Ajustes de cuentas

En Ferraz se opina que Pla dio "explicaciones convincentes" sobre un asunto que "se ha exagerado en su dimensión". Además, se alega que forzar su renuncia "sentaría precedentes" ante acusaciones que pueden ser infundadas, máxime cuando tiene intención de continuar al frente del partido sólo hasta el próximo congreso ordinario, a celebrar tras las elecciones generales. Por último, se subraya que "ahora es el momento de centrar la atención en las candidaturas".

Existe práctica unanimidad en que la filtración que lo ha puesto en el disparadero es, como apuntó el propio Pla, fruto de un "ajuste de cuentas" interno. Sin embargo, el criterio que ayer parecía ganar adeptos es que, antes o después, Pla no tendrá otra salida que dejar paso a una gestora, "por su propio bien y por el del partido", que en Valencia ha utilizado la corrupción como ariete para atacar al PP.

El presunto trato de favor a Pla ha salido a la luz coincidiendo con el proceso de confección de las listas electorales. De ellas se ha caído Ricard Torres, que en julio promovió una recogida de firmas para forzar un congreso extraordinario, que finalmente no prosperó. La ex ministra Carmen Alborch, que iba a ser número tres, optará al Senado y seguirá de portavoz municipal en Valencia.