Jueves, 18 de Octubre de 2007

La Ley de Biodiversidad se echa a la mar

MARIA GARCIA DE LA FUENTE ·18/10/2007 - 08:11h

Archipiélago Chinijo. WWF-Isaac Vega

Hoy en día, sólo el 3% de los ecosistemas marinos españoles cuenta con algún tipo de protección, aunque el objetivo de España ante la ONU es llegar al 10% en 2010. La Ley de Biodiversidad y Patrimonio Natural, aprobada ayer en el Congreso de los Diputados, prevé la creación de Áreas Marinas Protegidas, figura que pretende equiparar la protección de los hábitats y especies del mar con la terrestre. La norma, que se tramitará ahora en el Senado, actualiza la Ley de Conservación de 1989, que no recogía ninguna protección específica para el medio marino.

La Red de Áreas Protegidas podrá incluir zonas marinas comprendidas hasta las doce millas en el Mediterráneo y hasta las 200 millas en la costa atlántica española, explica Pilar Marcos, del Programa Marino de WWF/Adena.

Para configurar la Red, se han elaborado informes con propuestas de hábitats y ecosistemas representativos y únicos. "Tras el hundimiento del Prestige frente a las costas gallegas, surgió la idea de inventariar la biodiversidad marina, ya que no se sabía lo que había ni cómo se distribuían las comunidades biológicas marinas", añade Marcos.
La Ley de Biodiversidad también incluye la realización del primer inventario nacional de hábitats y especies terrestres y marinos.

La organización Oceana ha propuesto, por su parte, que se incluyan en las áreas protegidas los ecosistemas de montañas submarinas, desiertos marinos, arrecifes de coral, jardines de gorgonias, campos de esponjas, arrecifes de moluscos bivalvos, y prados de algas verdes y algas rojas, entre otros.

Qué se prohibe

Las reservas marinas contarán con un Plan de Ordenación de Recursos Naturales, como se hace ya en las terrestres, que deberá contemplar qué actividades deben quedar prohibidas y cuáles se permiten.

WWF/Adena cree que la pesquería de superficie podría permitirse, por ejemplo, en el Banco del Danés para la pesca de bonito y caballa, pero no la de fondo porque arrasa la biodiversidad. "Hay que trabajar con los pescadores y, tras cinco o diez años de funcionamiento de la reserva, se dan cuenta de que aumenta la biomasa y hay más pesca fuera de la zona protegida", destaca Marcos.

Entre las actividades que deberían restringirse, se encuentran los proyectos eólicos marinos en el caso de zonas de paso de aves y cetáceos, como el Estrecho de Gibraltar, las extracciones de petróleo y gas, y la limpieza de barcos, así como controlar el turismo de avistamiento de cetáceos y las inmersiones de buceo deportivo para disminuir las molestias en la fauna y flora. "En el caso de tránsito de buques, debería desviarse la ruta o aminorar la marcha a su paso por la zona protegida", propone Marcos.

Otra novedad de la norma es la posibilidad de crear reservas transfronterizas, tras un acuerdo con los países vecinos. Entre las candidatas a formar parte de esta nueva figura,
destacan el Cap Bretón en el Golfo de Vizcaya (España-Francia), y las montañas submarinas y conos volcánicos de Alborán (España-Marruecos).

En el ámbito terrestre, la Ley de Biodiversidad también da mayores garantías para impedir el urbanismo, nuevas carreteras o vías férreas en zonas de la Red Natura, y evitar casos como el de las Navas del Marqués (Ávila).

 

Antonio Serrano, secretario general para el Territorio y la Biodiversidad

¿Cuáles son las novedades de esta ley?
Hay cuatro grandes novedades. Se prevé la creación de una Red de Áreas Marinas. La segunda es la sistematización de convenios internacionales y, en particular, las Reservas de la Biosfera de la UNESCO. La tercera es la adecuación a la normativa  europea. Y la cuarta es el inventario nacional de especies y hábitats.

¿Cómo va la designación de la Red de Áreas Marinas Protegidas?
Tendremos en cuenta las reservas pesqueras y los trabajos del CSIC, del IEO y de WWF/Adena y Oceana.

¿Cómo se recoge la prohibición de urbanizar?
En los espacios de la Red Natura, se refuerza la protección y garantía para que no se pueda urbanizar, ya que previamente se requerirá un informe científico que asegure que la zona ha perdido el valor natural, un periodo de
información pública y el visto bueno de la UE.

¿Hay casos de urbanismo en los que se podría haber aplicado esta ley?
Sí, en algunos lugares de Red Natura de Murcia, Madrid y Castilla y León, como, por ejemplo, en el caso de las Navas del Marqués (Ávila).