Miércoles, 17 de Octubre de 2007

Turquía da tiempo a Irak para controlar a los kurdos

El vicepresidente de Irak, Tariq Al Hashimi, asegura haber arrancado el compromiso de Turquía para que no ataquen posiciones kurdas al otro lado de la frontera. Por otra parte, el presidente de Siria, Basher al Asad, anunció su apoyo a una operación militar contra las bases de los rebeldes del PKK.

AGENCIAS ·17/10/2007 - 20:52h

"Nos han dado la oportunidad de prevenir las actividades de los terroristas kurdos que cruzan la frontera a Turquía". Con estas palabras se despidió ayer de Ankara el vicepresidente de Irak, Tariq Al Hashimi, tras 24 horas de frenéticas gestiones diplomáticas con las que evitar una ofensiva militar en el norte de su país.

Al Hashimi indicó que acabar con las actividades terroristas dentro de Irak "es una tarea del Ejecutivo de Bagdad". El ministro turco de Asuntos Exteriores, Ali Babacan, confirmó el compromiso de su Gobierno pero matizó que, "si los iraquíes no pueden cumplir con sus responsabilidades, entonces será legítimo que Turquía haga lo necesario para defender su seguridad nacional".

Lo que no logró Al Hashimi fue congelar la iniciativa del Gobierno turco de solicitar la autorización parlamentaria para invadir el Kurdistán iraquí. Ayer, la Cámara Legislativa dio luz verde a la solicitud. Sin embargo, el primer ministro Recep Tayyip Erdogan quiso dejar claro que esta aprobación "no significa que el despliegue militar se realice de forma inmediata".

Por si faltaba leña en el fuego kurdo, el presidente sirio Basher al Asad inició ayer una visita oficial a Turquía dando su apoyo a una operación militar contra las bases de los rebeldes del PKK. "Somos países que siempre hemos apoyado la paz, pero respaldaremos cualquier decisión de Ankara en su lucha contra el terrorismo", aseguró Asad. Siria es uno de los cinco estados donde vive repartida la población kurda.

Mantener la calma

La UE hizo un llamamiento al Gobierno que preside el islamista moderado Abdullah

Güll a mantener la calma. El secretario general de la OTAN, Jaap de Hoop Scheffer, se entrevistó ayer con Gül para exigirle "la máxima frialdad en un momento de máxima tensión". Mucho peor sentaron en Turquía las palabras pronunciadas ayer por el general estadounidense Carter Ham, quien dijo que, en caso de un ataque turco "Irak se defenderá a sí mismo como nación soberana". La prensa local calificó esta declaración de "amenaza".

Estados Unidos se opone a una acción militar, temiendo no sólo la desestabilización en la zona más pacífica de Irak, sino también en toda la región. Washington baraja la posibilidad de que una invasión del norte del país anime a su archienemigo Irán a hacer lo mismo en el sur. Tanta tensión ha empujado a Ankara a apuntalar la posición de sus tropas. El ministerio de Defensa indicó ayer que, en previsión de un posible atentado, unidades acorazadas han reforzado el oleoducto que transporta crudo del Mar Caspio, desde la capital azerbayana de Bakú al puerto mediterráneo turco de Ceyhan.