Miércoles, 17 de Octubre de 2007

Iberdrola: "Las infraestructuras son clave para responder al tirón del gas"

EFE ·17/10/2007 - 22:04h

EFE - De izquierda a derecha, José María Barona, Conrado Navarro y Efigenio Golvano, directivos de la empresa de energía eléctrica IBERDROLA. EFE

El director de la actividad de gas en la eléctrica española Iberdrola, Conrado Navarro, subrayó el reto que supone el desarrollo de las infraestructuras para responder al tirón del mercado de gas, el sector energético que más crecimiento experimenta en España.

Navarro, que participaba en la duodécima edición de la Cumbre Internacional del Gas, insistió en que el desarrollo de esta energía debe estar respaldada por las infraestructuras.

"Los países europeos necesitan más interconexiones", indicó el directivo de Iberdrola, tras recordar que España es casi una isla energética.

Sobre ese punto se felicitó de que la Unión Europea (UE) haya establecido como prioridad la construcción de infraestructuras que garanticen el aprovisionamiento, y en particular la creación de interconexiones transfronterizas.

Se refirió a los proyectos en los que está implicada su empresa, y así citó las plantas de gasificación de Bilbao y Sagunto, o el gasoducto Medgaz, entre Argelia y España, en el que Iberdrola tiene una participación del 20%, y que debería entrar en servicio en junio de 2009.

También dio cuenta de los contratos a largo plazo que ha establecido la eléctrica española y que totalizan 21.700 millones de metros cúbicos.

Navarro se mostró convencido de que el futuro pasa por "alianzas estratégicas" entre países consumidores y productores, y a ese respecto aludió al proyecto Medgaz, en el que participan empresas de España, Francia y Argelia para la construcción de un gasoducto.

El responsable de Iberdrola destacó el tirón que ha experimentado el gas en la producción de electricidad en España en los últimos años, que se ha traducido en la duplicación del consumo entre 2001 y 2006, cuando representaba el 21% del total.

Insistió en que el gas no sólo es el hidrocarburo que menos emisiones de dióxido de carbono (CO2) produce, sino el que más flexibilidad ofrece para responder a la demanda energética, algo relevante en particular en un país como España donde se han desarrollado tanto los parques eólicos, cuya producción tiene una gran variabilidad.