Sábado, 3 de Mayo de 2008

La fortaleza de Brasil impulsa en bolsa a Santander y Telefónica

Bush dice que EEUU está a punto de recuperarse y los bancos centrales inyectan más liquidez

DAVID ANGLÉS ·03/05/2008 - 13:01h

Después de la tormenta del último año, parece que empieza a llegar algo de calma. La economía de Estados Unidos intenta esquivar la temida recesión y Brasil, una de las grandes promesas emergentes, ha conseguido que la agencia Standard & Poor’s elevara la calificación de su deuda pública hasta el nivel denominado grado de inversión, una muestra de la solidez financiera del país.

Se trata de una señal de fortaleza importante, teniendo en cuenta que se consigue en plena crisis de los mercados de crédito internacionales. Tras confirmarse la mejora de la calificación de Brasil, Santander y Telefónica (con intereses en el país sudamericano) ganaron más de un 3% e impulsaron a la bolsa española.

El resurgir de Brasil coincide con lo que algunos expertos definen como el principio del final de la crisis financiera internacional. En Estados Unidos, el presidente Bush afirmó que la economía está “a punto de recuperarse”.

Buenos datos

El índice de desempleo bajó una décima el mes pasado, hasta el 5%; y los pedidos de bienes industriales aumentaron un 1,4% en marzo, mucho más de lo previsto por los expertos. En la Bolsa de Nueva York se mantiene un tono moderadamente optimista y el índice Dow Jones ya pierde menos de un 2% en el año, lo que muchos analistas interpretan como una muestra de que lo peor ha pasado.

El Banco de Inglaterra aseguró que las pérdidas que se calculan para el sector financiero son “excesivas” y prevé que la confianza y el apetito por el riesgo se recuperarán en los próximos meses.

Sin embargo, algunas señales preocupantes siguen presentes. La crisis de confianza en el sector financiero y las tensiones en los mercados monetarios persisten. Ayer, la Reserva Federal de Estados Unidos, el Banco Central Europeo y el Banco Nacional de Suiza anunciaron un plan de medidas para inyectar más liquidez al sistema y ampliar las garantías que pueden aportar los bancos para recibir dinero.

El BCE elevará hasta 25.000 millones de dólares el importe de las próximas subastas para los bancos de la zona del euro. La buena noticia para el mercado es que las autoridades monetarias siguen mostrando su disposición a actuar para atajar los problemas.

La obtención del grado de inversión significa que las cuentas brasileñas son buenas, con un crecimiento previsto del 4,5% para la economía este año y unas reservas internacionales de 195.000 millones de dólares.

Mientras más alta es la calificación de un emisor de deuda, más capacidad se supone que tiene para devolver el dinero que pide prestado.

Crédito más fácil

La mejora en la calificación indica que el coste de la financiación para el Estado y las empresas brasileñas será más bajo y augura la entrada masiva de capital extranjero en el país. Muchos grandes inversores sólo pueden adquirir activos que cuenten con las más altas calificaciones crediticias.

Santander y Telefónica son los más claros ganadores con la buena marcha de Brasil, aunque un buen número de empresas españolas, entre las que se cuentan Mapfre, Iberdrola y OHL, también pueden sacar provecho. Santander compró el año pasado Banco Real, la filial brasileña de ABN Amro, por unos 12.000 millones de euros y apuesta por el despegue del consumo interno en una nación con más de 190 millones de habitantes.

La bolsa brasileña ya ha recogido buena parte de las implicaciones positivas de la mejora en la calificación de su deuda pública. El índice Bovespa gana un 8% y sitúa a la bolsa de Sao Paulo como la más rentable entre las grandes del mundo en 2008.

Un gigante de las materias primas 

  • Ventas récord: más exportaciones. En lo que va de año, Brasil ingresa 643,3 millones de dólares diarios por sus exportaciones, que crecen un 13,6% con respecto a 2007. Aunque las importaciones crecen todavía más rápido, debido al aumento del consumo interno.
  • Independencia: control de la inflación. Para elevar la calificación crediticia de Brasil, Standard & Poor’s tuvo en cuenta la subida de medio punto porcentual en los tipos, hasta el 11,75%, lo que demuestra la independencia del banco central de Brasil y su compromiso contra la inflación. 

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