Sábado, 3 de Mayo de 2008

A los nuevos ministerios les cuesta arrancar

El nuevo macrodepartamento de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino tardará al menos seis meses en funcionar a pleno rendimiento. Igualdad se está montando desde la nada

ANA ROSA MAZA ·03/05/2008 - 11:16h

Fachada del Ministerio de Igualdad. GUILLERMO SANZ

Tres policías nacionales montan guardia en la entrada del número 33 de la calle de Alcalá de Madrid, el edificio que albergó durante años la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones. Ahora s la sede del recién creado Ministerio de Igualdad, según reza una placa de fondo amarillo situada a la izquierda de la puerta.

Dentro, se aprecia un trajín considerable. "Se está limpiando y sacando las cosas que no sirven. Todavía hay que hacer muchas obras", explica resignado uno de los agentes.

Al otro lado de la calle, en el Ministerio de Educación, la actividad es menos frenética. La estructura de Gobierno establecida por el presidente para su segunda legislatura le ha privado de las competencias de Universidades, que han sido absorbidas por el nuevo Ministerio de Ciencia e Innovación. A cambio, ha ganado las de Asuntos Sociales, antes
pertenecientes a Trabajo.

Aunque el tronco del Ministerio sigue siendo el mismo y la mayoría de los trámites pueden hacerse con normalidad, en el ambiente reina cierta incertidumbre. Por el momento, los impresos mantienen el membrete con la denominación antigua y algunos funcionarios no saben todavía si cambiarán de destino. "Puede que sí o puede que no; puede ser el mes que viene o dentro de dos meses", comenta uno. Una incertidumbre que también comparten muchos de sus compañeros de otros
departamentos.

Qué hacer con los funcionarios 

Tres semanas después de la formación del Gobierno, aún se desconoce a cuántos empleados públicos afectarán los cambios. En algunos casos, la adscripción se ha producido en bloque, como ocurre con los 700 empleados de la Secretaría de Estado de Universidades que han pasado a depender directamente de Ciencia y Tecnología. Pero se desconoce cómo se procederá para cubrir las nuevas vacantes. Tal y como denuncia la Central Sindical Independiente y de Funcionarios CSI-CSIF, que se queja de que nadie se ha puesto todavía en contacto con ellos, aunque no les sorprende: "Siempre pasa lo mismo tras el inicio de una legislatura", dicen. En una reunión prevista para la próxima semana, se decidirá si se opta por cubrir esas plazas mediante concurso público o se recurre a comisiones de servicio, o a ambas fórmulas a la vez.

La reforma del Ejecutivo decidida por Rodríguez Zapatero alcanza a cuatro ministerios. A los retoques en Educación y Trabajo, que ha asumido Inmigración, se suma la fusión de Medio Ambiente y de Agricultura en uno solo: Medio Ambiente, Medio Rural y Marino.

Estas modificaciones siempre provocan pequeños tsunamis; no sólo por la ine-vitable reubicación del personal, sino por otros cambios importantes para el buen funcionamiento de la maquinaria de la Administración, sobre todo de imagen: la rotulación de los edificios (de las sedes centrales y de las delegaciones territoriales), la papelería (instancias, saludas, tarjetas, tarjetones...), los teléfonos, los faxes, los correos electrónicos y los dominios web, los cuales se reservaron nada más hacerse pública la remodelación, aunque todavía no se están disponibles para el usuario.

En comparación con la inmensidad de los presupuestos del Estado, todas estas cosas tienen "un coste mínimo", según coinciden en señalar varias de las fuentes ministeriales consultadas por Público, aunque ninguna se atreve a poner cifras concretas.

De "coste mínimo" y sin rastro

Para obtener el material necesario para la nueva composición del Gobierno, normalmente se recurre a la adjudicación directa, contratos menores que, individualmente considerados, no superan los 18.000 euros, límite por encima del cual es obligatorio convocar concurso público. Con la adjudicación directa, se agilizan bastante los trámites, pero por contra disminuyen los controles sobre el gasto.

Más complicado y más caro suele resultar el acondicionamiento de las instalaciones cuando es necesario. Ésa ha sido una de las primeras tareas que ha tenido que acometer el Ministerio de Ciencia e Innovación, alojado en las dependencias de la Secretaría de Estado de la calle Albacete. Además, debe acondicionar aquellos servicios imprescindibles que no tenían por depender de Educación, como protocolo o gabinete de prensa.

En relación al espacio físico, sus propios funcionarios aseguran que no hay suficiente sitio, a la ministra "se le ha asignado el despacho que utilizaba la de Educación cuando venía por aquí" y se están barajando varias posibilidades en función de las necesidades definitivas de espacio, que vendrán dadas por el propio
decreto de estructura.

Por el contrario, para Igualdad, el traslado y la puesta a punto han sido más complicados, ya que ha surgido de la nada y su ubicación ha ido a parar a un edificio en desuso.
Desde el punto de vista organizativo, el ministerio cuyo cambio adquiere mayores proporciones dimensiones es el de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino, que trabaja a marchas forzadas en un nuevo organigrama cuya aprobación no se producirá antes de diez o quince días.

Al ser el resultado de la fusión de dos departamentos, el anterior organigrama ha tenido que transformarse y contará con un mayor número de altos cargos, de los que hay que establecer el rango definitivo y las funciones concretas.

El nuevo macro Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino contará con nada menos que 12.000 funcionarios aproximadamente, a los que les quedan, según los cálculos más optimistas, al menos seis meses para recuperar la normalidad perdida.