Miércoles, 17 de Octubre de 2007

Niños sin futuro por el cambio climático

Save the Children afirma que 175 millones de niños se verán afectados cada año por desastres naturales provocados por el cambio climático

REBECA FERNÁNDEZ ·17/10/2007 - 17:26h

SAVE THE CHILDREN - Imagen tomada en el campo de refugiados de Velur, en el distrito de Tricomalee, en Banda Aceh, Indonesia. SAVE THE CHILDREN

Malaria, hambre y exclusión social son sólo algunos de los riesgos que Save the Children augura a los niños como consecuencia del cambio climático. 

Así lo explica esta organización no gubernamental, fundada en 1919, en su informe "¿Un futuro de catástrofes? El impacto del cambio climático en la infancia" que ha presentado hoy en Madrid y que recoge algunos datos que llevan a la reflexión.

Según este documento, el cambio climático agravará las amenazas existentes sobre la salud, la protección y la educación de la infancia y prevé que en 2010 haya 50 millones de "desplazados medioambientales", la mayoría de ellos, mujeres y niños. 

Los desastres naturales 

Una de las consecuencias del cambio climático es el incremento de la gravedad de los desastres naturales y es precisamente en los países en desarrollo donde estas catástrofes golpean con más fuerza.

En este sentido, Save the Children estima que la media anual de personas afectadas por los desastres naturales es de 250 millones y que durante la próxima década esta cifra alcanzará los 350, de los cuales, 175 millones serán niños.

“El cambio climático es algo que nos afecta a todos, pero lo hace de manera desigual y tenderá a agravar los problemas de pobreza y subdesarrollo”, ha manifestado Teresa Ribera, directora de la Oficina Española de Cambio Climático, durante la presentación del informe.

"El cambio climático tenderá a agravar los problemas de pobreza y subdesarrollo"

En este aspecto también ha incidido José Miguel Contreras, presidente de Save the Children, que a pesar de dejar claro que ya “nadie discute la existencia del cambio climático", ha denunciado que los países más ricos piensan “erróneamente” que el impacto sobre sus sociedades tardará en hacerse notar.

Y es fundamental incidir en que el cambio climático también contribuye a los desastres tildados de “lentos”, como la desertificación, el aumento del nivel del mar y la degradación de los bosques. Un ejemplo de ellos es Europa del sur, donde esta ONG prevé la reducción de agua disponible, del potencial hidroeléctrico y de la productividad agrícola.

Las enfermedades

Por su parte, Alberto Soteres, director de Save the Children, ha explicado que el 10% de la población mundial tiene menos de cinco años, pero este grupo sufre el 40% de las enfermedades relacionadas con el medio ambiente.

Además, un niño muere cada 15 segundos por falta de acceso a agua potable y, según algunas estimaciones, el porcentaje de la población mundial expuesta a la malaria crecerá de un 45% a un 60% a final de siglo.

Por todo ello, cabe preguntarse cómo afrontar esta “amenaza” global. En opinión de Theodore Oben, director de la Unidad Infantil y Juvenil del PNUMA ,  son necesarios “los compromisos de la administración y de los ciudadanos”.

Un niño muere cada 15 segundos por falta de acceso a agua potable 

Sin embargo, Bianca Jagger, presidenta del World Future Council , ha denunciado que una de las armas fundamentales de las administraciones en esta lucha contrarreloj es el Protocolo de Kioto, pacto que, en su opinión, no era adecuado hace diez años, por lo que ha exigido un nuevo acuerdo que se adecúe mejor a la actual situación.

En este contexto, falta por analizar cuál es el papel de los niños que son los que realmente tendrán que hacer frente a los problemas derivados de este panorama medioambiental.

Para Oben, el trabajo de los menores es fundamental, ya que “con una educación adecuada, ellos pueden guiar a sus padres para que cambien sus conductas negativas con respecto al medio ambiente”.

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