Miércoles, 17 de Octubre de 2007

La Biblioteca Nacional exhibe obras maestras y piezas únicas de sus fondos

EFE ·17/10/2007 - 18:01h

EFE - Imagen de la "Constitución de 1812", una de las obras seleccionadas por la Biblioteca Nacional de entre los riquísimos fondos que contiene, unas doscientas obras maestras representativas de la cultura hispánica, para exhibirlas en la exposición "Biblioteca Hispánica: Obras Maestras de la Biblioteca Nacional de España". EFE

El manuscrito del cancionero de Stúñiga, el del libro del Buen Amor, otro manuscrito de Cicerón y una obra musical de Barbieri son algunas de las piezas únicas en el mundo que ofrece desde hoy la Biblioteca Nacional que saca a la luz algunos de sus mayores tesoros juntos por primera vez.

"Biblioteca Hispánica: Obras Maestras de la Biblioteca Nacional de España", exposición inaugurada hoy por la directora, Milagros del Corral y abierta hasta el 20 de enero, ofrece la oportunidad de acercarse a muchas obras clave en la conformación de nuestra historia, creación y pensamiento, hasta el siglo XX.

Son 192 piezas de muy diversos tipos, antigüedad y temática que seleccionó entre los riquísimos y variados fondos de la BN un comité de expertos, coordinado por José Manuel Blecua, para constituir el primer núcleo de la Biblioteca Digital Hispánica, en internet: www.bne.es/esp/bne/bibdigitaleuropea.htm.

"Es una gran satisfacción estrenarme con este proyecto al que apoyó y dio forma mi antecesora en el cargo Rosa Regas", subrayó Del Corral, que prometió "una oferta cultural de calidad" contra la idea de que "la cultura tenga que igualarse por abajo" y se declaró alentada a mantener y promover ese acercamiento ciudadano.

La exposición, con el patrocinio de la Fundación AXA Winterthur, estuvo comisariada por Isabel Ortega y Cristina Guillén y presenta algunas de las obras más significativas de la cultura hispánica y universal. Siete secciones temáticas la articulan y reflejan la actividad del ser humano creador en el ámbito cultural, artístico, científico o técnico, y cómo representa su mundo.

La primera, dedicada al autor y la transmisión reúne obra literaria, gráfica, cartográfica y musical. El manuscrito de "La dama boba" de Lope de Vega o la pieza "Jugar con fuego" de Barbieri se acompañan de ejemplares para ver "cómo los medios técnicos de difusión han coexistido a lo largo del tiempo y pueden seguir haciéndolo", subrayó a Efe una de las comisarias.

Otro apartado "Del concepto imaginado al práctico" ofrece textos textos y manuales para la enseñanza de las lenguas y además del Beato de Liébana, el catecismo con el que Pedro de Gante difundió entre los indios el cristianismo con pictogramas, primer manual para enseñar a hablar a los mudos.

El "De aetatibus mundi imagines", del renacentista Francisco de Holanda; el libro de horas de Carlos VIII, dibujos y grabados en distintas técnicas de Velázquez, Goya, Durero, Rembrandt, Ribera, Carducho y Fortuny se acompañan con obras de compositores como Juan Bermudo, Francisco Salinas o Tomás Luis de Vitoria.

Entre las piezas más llamativas, El Atlas de Sgrooten, dedicado a Felipe II, da idea en otra sala con cartografía de cómo se ampliaba el mundo conocido, junto con reflexiones de Hernán Cortés, Bartolomé de las Casas o Diego Durán, y mapas impresos de grandes dimensiones con obras de Jorge Juan, Antonio de Ulloa y Alexander Humboldt.

La ciencia y la técnica están representadas por los códices de Leonardo de Vinci o el Dioscórides y un apartado de filosofía y política contiene la primera traducción por Pedró Simón de la "Política" de Aristóteles, impresa en Zaragoza en 1584.

La poesía del cancionero de Stúñiga, el Cancionero general de Hernando del Castillo y obras de Boscan, Quevedo, Villegas, Santa Teresa y San Juan, Bécquer y Rosalía de Castro reflejan el recorrido de la palabra en el tiempo en una sala con La Celestina ilustrada y los pliegos góticos con romances como el de La Reina Troyana y Don Virgilios, impresos en el siglo XVI.

La Araucana de Ercilla, las poesías de sor Juana Inés de la Cruz y el Martin Fierro de Jose Hernández representan en esa sección a la literatura iberoamericana.

La exposición acaba testimoniando la realidad cultural y social de cada época, donde figuran la acuarela sobre pergamino "El triunfo de Maximiliano" o el "Pompa Introitus", que conmemora la entrada triunfal en Amberes del cardenal infante Fernando de Austria descrita con toda la grandiosidad del poder.