Jueves, 1 de Mayo de 2008

Viña Rock: rap, rock y calimocho

Hoy comienza en Villarrobledo (Albacete) el festival más multitudinario de los que se celebran en España. Clásicos como Barricada, Rosendo, Los Suaves, Peret y Kiko Veneno son los grandes reclamos del cartel

J.M. MARCOS / J. CENTENO ·01/05/2008 - 11:49h

Público - El Viña Rock es el festival más multitudinario de España.

Hoy, precisamente hoy, se prende la mecha del polvorín de festivales que se ha preparado en España este año. Sí, durante los primeros meses de 2008 ya han estallado algunos petardos, pero es que hoy revienta una buena barrila de dinamita en Villarrobledo (Albacete). En realidad, la gran barrila, porque el Viña Rock es, por si no lo sabían ya, el festival más multitudinario sobre la piel de toro.

El secreto de su éxito es doble. No sólo se ha especializado, requisito básico para que un festival salga adelante en España -miren el calvario de Festimad, recuerden el Doctor Music-, sino que también ha acertado al apostar por un género, el rock urbano, que en nuestro país sigue siendo el que más público mueve. Y sobre todo, público joven.

No deja de ser curioso que el rock urbano siga atrayendo masas de jóvenes. El género, incapaz de renovarse y evolucionar, lleva muchos años, quizás desde la aparición de Extremoduro, sin aportar una banda con categoría de clásico. Sin embargo, consigue adeptos generacióntras generación.

La especialización del Viña Rock alcanza cotas de altura. No sólo en género, sino en grupos, que año tras año repiten aparición en el festival. Reincidentes, Soziedad Alkoholika, Los Suaves, Porretas, Barón Rojo, Siniestro Total... Todos habituales, y no precisamente nuevos. Reza una crónica del año 2001: "Barricada y Rosendo destacan en el festival de Villarrobledo". Año 2008: Barricada y Rosendo vuelven a ser cabezas de cartel.

Todos ellos, grupos capaces de hacer botar a la masa a base de himnos envalentonados, para gritar con el cachi o el mini -según sea la procedencia- en lo alto. Si la coca-cola es la bebida oficial de las Olimpiadas, aquí manda el calimocho, algo así como el isostar del asistente al Viña Rock.

Exquisiteces, las justas

El Viña Rock es un festival diferente. En el Festival de Benicàssim, por ejemplo, se ha hecho famosa la frase "el próximo año no vuelvo", debido a las penurias físicas e incomodidades varias que conlleva la asistencia a este tipo de eventos.

En Viña Rock, sin embargo, los asistentes están hechos de otra pasta, dispuestos a soportar las calamidades que haga falta -famosas son las polvaredas que te dejan el pelo como esparto, así como los inesperados cambios de temperatura- por tres días de liberada diversión.

La bebida oficial es el calimocho, que se convierte en algo así como el Isostar del asistente al Viña Rock 

Vamos, que quién acude a Villarrobledo sabe que no va al salón de su casa. Y pocas veces se oye eso de que "el año próximo no vuelvo". Estamos hablando, no lo olviden, del público que, lanzamiento de objetos mediante, echó del escenario a Ramoncín a los 35 segundos de actua-
ción. No es poco.

Cuenta la leyenda que en anteriores ediciones, si te situabas en un punto determinado del recinto, podías oír los tres escenarios sonando a la vez. Al Drogas de Barricada viendo todo en blanco y negro, a La Mala haciendo un trato y metiendo lo suyo pa su saco, y a Kiko Veneno volando yendo y volando viniendo.

No sólo de rock y heavy vive el Viña Rock. El otro género urbano por excelencia, el hip hop, y el baúl del mestizaje, también tienen su espacio en los escenarios del festival.

El séptimo de caballería del rap nacional toma a partir de hoy el fortín apache del Viña Rock. No falta (casi) ni uno. Empezando por los reyes, Violadores del Verso, los príncipes, 7 Notas 7 Colores, y la reina consorte, La Mala Rodríguez. Quitando Cultura Urbana, festival especializado en hip hop, el escenario Babilonia del Viña Rock es el mejor escaparate del género en España.

El mestizaje hace las veces de cajón desastre donde cabe casi de todo. Si en anteriores ediciones se dieron casos curiosos -¿puede un cartel incluir a Sepultura y a Melendi sin que haga daño a la vista?-, este año se visibiliza una coherente columna vertebral rumbera con el Padre (Kiko Veneno), el Hijo (Muchachito Bombo Infierno) y el Espíritu Santo (Peret).

Sí, el mismísimo Peret será el encargado, ojo, de cerrar el festival, el sábado a las cuatro y mediade la madrugada.

El verdadero alcalde rockero

La mesa ya está servida. Sólo faltan los punkis, afiliados con carné del Viña Rock, que a las puertas del recinto reparten bocatas y pulseritas, montan raves espontáneas y, en definitiva, le dan colorido al evento con sus crestas y sus camisetas raídas de colores ácidos.

Y para punki, el señor alcalde de Villarrobledo, don Pedro Antonio Ruiz Santos -socialista, para más señas-, que en el programa del festival recibe al público con un "Bienvenidos hijos del rock and roll". Por la cita, se ve claro que es de otra generación.¿Saldrá a cantar?