Martes, 29 de Abril de 2008

ONU y Banco Mundial unen fuerzas contra el hambre

Reclaman 2.455 millones de dólares y reducir los subsidios a la agricultura

B. CARREÑO/AGENCIAS ·29/04/2008 - 22:36h

Cien millones de personas han sido empujadas a la pobreza en los últimos dos años por la subida de los precios de las materias primas. Al menos 73 millones de personas dependen de la ayuda humanitaria para alimentarse. 2.000 millones de personas sobreviven a duras penas por la subida de los alimentos.

No son datos nuevos, la opinión pública los conoce desde hace 40 días, cuando el Programa Mundial de Alimentos (PMA) hizo una llamada desesperada a los Gobiernos occidentales en busca de fondos
de emergencia.

Un mes después, Naciones Unidas y el Banco Mundial (BM) han tenido que tomar cartas en el asunto ante la pasividad de los Estados en acudir en auxilio del PMA. Ayer acordaron en Berna (Suiza) una estrategia común para luchar contra la subida del precio de los cereales que pasa, inexcusablemente, por recabar dinero.

Fuerza especial internacional

El secretario general de Naciones Unidas, Ban-Ki-moon, anunció la creación de un grupo especial junto con el BM para luchar contra la crisis alimentaria cuyo primer objetivo será recolectar el dinero.

El presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, recordó que se necesitan con urgencia 755 millones de dólares. “Más de 475 millones ya están comprometidos, pero con promesas no se llenan las bocas hambrientas”, espetó duramente.

El segundo paso es conseguir 1.700 millones de dólares para la FAO, que se utilizarán para comprar semillas y fertilizantes que mejoren las cosechas de los agricultores.

Pese a las críticas vertidas por el uso de los cereales en la fabricación de biocombustibles (y su papel como acicates en los precios) el plan no incluye una moratoria para su producción. Tampoco se han adoptado medidas para controlar la especulación en los mercados de materias primas. La caída de la bolsa y la poca rentabilidad de la renta fija han empujado a los inversores a invertir en cereales, disparando su precio.

Lo que sí se reclamó a los países productores es que no cierren sus fronteras a la exportación ya que la medida empeoraría la situación. Desde el Banco Mundial prometen agilizar las subvenciones a los países más frágiles y flexibilizar la financiación para otros. En el próximo año, se duplicarán los créditos para agricultura en África, hasta alcanzar los 800 millones de dólares.

También se aunarán los recursos del Banco Mundial, la ONU y el FMI para localizar los países más vulnerables y dirigir allí la ayuda financiera.
Zoellick abogó por abrazar un nuevo New Deal. Un pacto internacional que siente las bases económicas para luchar contra la raíz del problema de la subida de los precios.

También defendió como acciones a corto plazo crear planes de alimentación en las escuelas, generalizar programas de “trabajo por alimentos” o la reducción de los subsidios a la agricultura debido a la distorsión que crean en los precios.

España, la donante 23 en alimentos 

España saca pecho con frecuencia por su solidaridad con las situaciones emergentes. Hasta ahora, se ha aprobado una ayuda de 7 millones de dólares (4 millones de euros) como respuesta a la llamada del PMA. Esta misma semana está previsto que se apruebe otra dotación para atender la llamada de Naciones Unidas. Sin embargo, en 2006, la última lista de mayores donantes del Programa Mundial de Alimentos sitúa a España en el puesto 23 por importe de donación (17 millones de dólares). Por delante de España se sitúan países como Bangladesh o Kenya. España canaliza gran parte de la ayuda mediante las contribuciones a la Comisión Europea, (que es el segundo mayor donante, detrás de EEUU, con 265 millones de dólares) pero varios vecinos europeos le aventajan también muchos puestos; como Holanda (6), Alemania (9), Irlanda (17) o Francia (19). España tiene previsto enviar 47 millones de dólares
al fondo en 2008.