Martes, 29 de Abril de 2008

La antorcha olímpica recorrió sin incidentes las calles de Ho Chi Minh

EFE ·29/04/2008 - 08:27h

EFE - Representantes del Comité Chino Olímpico desembarcan con la antorcha olímpica tras su llegada al Aeropuerto Internacional de Tan Son Nhat, en la ciudad de Ho Chi Minh, Vietnam.

La antorcha olímpica recorrió hoy sin incidentes las calles de la ciudad vietnamita de Ho Chi Minh, la antigua Saigón, donde puso fin a un viaje por varios puntos del planeta salpicado de protestas contra China, país que será su última parada.

Varios cientos de seguidores de los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, muchos de ellos ataviados con camisetas con el anagrama de la cita, protegieron la llama a su paso por las avenidas de esta ciudad poblada por cerca de ocho millones de personas.

Las autoridades de Ho Chi Minh desplegaron varios cientos de agentes a lo largo del recorrido de la antorcha, llegada la noche anterior procedente de Corea del Norte.

También la Policía vietnamita acordonó el consulado de China en Ho Chi Minh, una ciudad en la que abundaban las banderas de color rojo instaladas para celebrar el miércoles el 33 aniversario de la toma de la ciudad por las fuerzas comunistas.

Unas horas antes en Hanoi, la capital de Vietnam, seis personas fueron detenidas por protestar contra los Juegos Olímpicos de Pekín, informaron fuentes policiales.

Dos hombres fueron arrestados por mostrar una pancarta con el emblema de los Juegos pero con esposas en vez de anillos, mientras la Policía no ofreció detalles del resto de aprehendidos.

Testigos informaron de una importante presencia policial delante de la Embajada de China en Hanoi, ante el llamamiento a través de Internet para protestar tanto por la situación en el Tíbet como por el contencioso que mantienen ambos países por la soberanía de las Islas Spratly.

El primero de los 60 relevistas, Nguyen Thi Thu Ha, teniente alcalde de la ciudad, partió de la Casa de la Ópera, uno de los pocos edificios que se mantienen de la época colonial francesa, y el trazado de unos 13 kilómetros por las calles más céntricas concluyó en el estadio militar, también fuertemente protegido.

Grupos de vietnamitas y seguidores de China vitorearon a Thu Ha a lo largo de la calle Le Loi, al tiempo que ondeaban banderas chinas, y antes de que enfilará por la elegante avenida Pasteur hacia el norte de la antigua Saigón.

Todos los relevistas hicieron su recorrido flanqueados por decenas de motocicletas, automóviles y furgonetas de la organización.

Nguyen Tan Dung, el primer ministro vietnamita, aseguró el pasado fin de semana al ministro de Exteriores chino, Yang Jiechi, que su Gobierno garantizaba que el recorrido de la antorcha transcurriría de forma pacífica y sin incidentes.

Sin embargo, Dung advertió antes del inicio del recorrido, que "fuerzas hostiles" opositoras al régimen buscaban sabotear el evento

El estricto cordón policial impidió a los vietnamitas de a pié presenciar la ceremonia, a la que sí se permitió asistir a un grupo formado por varios cientos de miembros de la Liga de la Juventudes Comunistas.

La mayor parte de los detalles sobre el recorrido de la antorcha fueron dados a conocer por las autoridades con la finalidad de prevenir protestas contra China, done el martes fueron condenadas 17 personas a penas de prisión, dos de ellas a cadena perpetua, por su implicación en los actos violentos ocurridos en Lhasa el pasado marzo.

El acto se celebró la víspera del Día de Reunificación Nacional tras la guerra con Estados Unidos y, la jornada siguiente, el Día de los Trabajadores, habitualmente celebrados de forma masiva por las autoridades comunistas.

Pese a que Vietnam tiene buenas relaciones con China, continúa la disputa sobre las Spratly, y monjes budistas disidentes han denunciado la reacción del Ejército chino a las últimas protestas pro-Tíbet.

La llama olímpica, que inició su camino el pasado 31 de marzo, viaja por 22 de ciudades de 19 países hasta concluir su trayecto en Pekín.

Hasta ahora, el recorrido ha sido interrumpido en Londres, París, Los Ángeles y San Francisco por manifestantes que protestaban por la política de China en el Tíbet.