Martes, 29 de Abril de 2008

El Fiscal Superior de La Rioja reabre el caso de Enaitz Iriondo

Tomás Delgado pidió a sus padres un año y medio después del accidente mortal una indemnización de 20.000 euros por los daños en su vehículo.

EFE ·29/04/2008 - 14:31h

EFE - El fiscal superior de La Rioja, Juan Calparsoro.

El Fiscal Superior de La Rioja, Juan Calparsoro, ha solicitado al Juzgado de Intrucción Nº 1 de Haro (La Rioja) la reapertura de las diligencias previas por la muerte del joven Enaitz Iriondo, atropellado y muerto en 2004 en Castañares de Rioja. 

Según informó hoy Calparsoro en rueda de prensa, en el escrito en el que solicita la reapertura del caso pide que se tome declaración como imputado a Tomás Delgado, causante del atropello. 

Tres años después del accidente, Delgado exigió a la familia del joven fallecido por vía judicial 20.000 euros por los daños sufridos en su coche, un Audi A-8, en el accidente.

La victoria de la familia 

Rosa María Trinidad, madre de Enaitz, considera una "victoria" que el Fiscal Superior de La Rioja, Juan Calparsoro, haya pedido a la jueza la reapertura del caso.

"Para nosotros es muy satisfactoria esta decisión del fiscal. Pretendemos desde hace tiempo reabrir la causa y poco a poco conseguimos avances. Es una victoria y estamos muy satisfechos", declaró Rosa María Trinidad.

"Se trata de la vida de una persona y hay que hacer justicia"

Trinidad agregó que "esperamos que la jueza decida reabrir el caso, lo mismo que el fiscal, y queremos que este caso se juzgue porque nunca se juzgó".

La madre del joven fallecido señaló que confía en que la jueza de Haro decida cuanto antes y que el asunto se liquide, porque "llevamos mucho tiempo luchando y esto supone un gran desgaste emocional porque es un tema muy serio".

"Se trata de la vida de una persona y hay que hacer justicia. Después de ver su conducta, su comportamiento, creemos que el autor (Tomás Delgado Bartolomé) debe de ser castigado con la pena que fije la ley", concluyó.

Enaitz Iriondo falleció la noche del 26 de agosto de 2004, cuando el joven, de 17 años y natural de Durango (Vizcaya), regresaba en bicicleta, sin casco y sin chaleco reflectante, al cámping de Castañares de Rioja, donde se encontraba de vacaciones con sus padres.

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