Miércoles, 17 de Octubre de 2007

El padre de Madeleine reitera la "esperanza" de encontrar a su hija viva

EFE ·17/10/2007 - 12:04h

EFE - Imagen de archivo de Gerry (i) y Kate McCann, padres de la niña británica Madeleine McCann. EFE

Gerry McCann, el padre de Madeleine, la niña británica desaparecida en Portugal, reiteró hoy que la familia aún tiene esperanzas de encontrar a su hija viva, si bien la Policía no descarta la posibilidad de que la pequeña esté muerta.

En una nota escrita en su página electrónica dedicada a la búsqueda de Madeleine, Gerry McCann restó importancia a las declaraciones de ayer de su portavoz, Clarence Mitchell, de que la familia cree que hay una "probabilidad" de que la menor esté muerta.

"En contra de otras informaciones, Kate y yo no aceptamos la 'probabilidad' de que Madeleine esté muerta", señaló McCann.

"Sabemos que es una posibilidad. No obstante, como no hay pruebas de que le han hecho daño, tenemos aún esperanzas de que Madeleine será encontrada viva", agregó.

Al mismo tiempo, el padre de la niña saludó la revisión del caso dispuesta por Paulo Rebelo, en nuevo jefe de la investigación portuguesa sobre la desaparición de Madeleine.

Gerry McCann colgó su nota en la página electrónica después de que Mitchell, nombrado recientemente portavoz oficial de la familia, admitiera por primera vez ayer que los padres aceptan ahora que hay una probabilidad de su hija esté muerta.

"Kate y Gerry son suficientemente realistas y saben que hay una probabilidad de que esté muerta. No han perdido la esperanza de que esté viva", subrayó Mitchell en declaraciones a la prensa.

El portavoz también restó importancia a las últimas informaciones que indican que la Policía portuguesa tiene en su poder un ordenador que utilizó Gerry McCann en Portugal.

Según explicó Mitchell, las fuerzas del orden no encontrarán nada de interés en el ordenador, obtenido de una tienda local y utilizado para redactar algunas notas y números de teléfonos de periodistas.

Madeleine McCann, de cuatro años, desapareció el pasado 3 de mayo de la habitación en la que dormía con sus dos hermanos gemelos en un centro vacacional de Praia da Luz, en el Algarve (sur de Portugal).