Viernes, 25 de Abril de 2008

El PP apoya en Hernani lo que rechaza en Mondragón

M. J. G. ·25/04/2008 - 21:05h

En un callejón sin salida. Así fue como se vio ayer el PP en el País Vasco después de que su concejala en el Ayuntamiento de Mondragón, Iciar Lamarain, se abstuviera en la votación de la moción "ética" planteada de forma conjunta por PNV y PSE para pedir a los representantes de ANV que rechazasen la violencia de ETA o dimitiesen. La iniciativa no salió adelante por falta de apoyos y entre los conservadores se vivió una situación completamente surrealista.

Tras no pronunciarse, el PP vasco pasó ayer de contemplar la posibilidad de que su concejala se había equivocado, a respaldarla. Y, por si el lío era pequeño, terminó haciendo en Hernani lo que no había hecho en Mondragón. La postura de los conservadores era incomprensible. Por eso mismo, a primera hora de la mañana, en declaraciones a RNE, al portavoz del PP vasco, Leopoldo Barreda, le costaba dar una explicación convincente. Admitía que la responsable municipal "quizá se había equivocado" y que
la decisión que había adoptado "era demasiado difícil de explicar".

Para tratar de clarificar su posición, María San Gil y Carmelo Barrio comparecían junto a la edil en el Parlamento vasco. Lamarain señalaba que se había mostrado dispuesta a apoyar una moción de censura contra la alcaldesa de ANV, Inocencia Galparoro, por no condenar el asesinato de Isaías Carrasco desde el primer día. Afirmaba que no se arrepentía de la decisión que había tomado porque se trataba de "una moción teatro para lavar sus vergüenzas".

"Ahora mismo pongo un papel en blanco, pongo la firma y se lo entrego. Para la moción de censura lo que ellos quieran, no tengo ninguna pega. Lo que no me pueden pedir es que apoye algo en lo que están haciendo de actores. Yo no entro en esa película", comentaba. De todos modos, la concejala tuvo algún atisbo de duda sobre si había actuado o no correctamente. Lamentó que su posición se hubiera malinterpretado y reconoció que eso en un primer momento le hizo sentirse "muy mal". "Mis hijos me han dicho que no me he equivocado porque no me debo prestar a ningún juego ni chalaneo", recalcó.

En su opinión, la moción "no servía para nada". Además, aseguró que la decisión había sido respaldada por la dirección del partido. Desde luego, San Gil daba la cara por ella. La líder de los conservadores vascos la defendió por ser "una persona que defiende la dignidad y la ética en unas circunstancias enormemente adversas".

Comunicado

El PP vasco lanzaba un comunicado dando cuenta de sus argumentos. Su justificación era que se habían abstenido porque "lo que se pretendía, la condena por parte de ANV de los atentados y amenazas de ETA, ya se había votado en pleno el pasado 3 de abril a instancias del PP, con la ausencia de los ediles socialistas, y el resultado ya se conocía: ANV estaba en contra de condenar a ETA y por tanto era estéril repetir la moción".

Sin embargo, pocas horas después se contradecía a sí mismo. Para ello también tenía una respuesta: "El PP ha votado a favor hoy en el municipio de Hernani a la misma moción porque era la primera desde el asesinato de Isaías Carrasco que en el Ayuntamiento de Hernani se votaba la condena de los atentados y amenazas de ETA".

De todo este galimatías sólo se extraía una conclusión. Los populares vascos terminaban pidiendo con "urgencia la presentación de una moción de censura que desaloje a ANV de sendas alcaldías, una moción para la que el PP vasco ha prestado su firma desde las primeras horas del asesinato de Isaías Carrasco y para la que lleva casi dos meses esperando".
La portavoz del PP en Hernani, Mari Luz Anglada, dijo que aunque la moción que ayer se había presentado le parecía "insuficiente" también consideraba que era "una obligación moral" alinearse del lado "de los que defienden la libertad". Ella prefiría no discutir si era más o menos adecuada: "Voy a votar por ética, por mi compromiso y por la libertad".