Viernes, 25 de Abril de 2008

El Gobierno tacha de "indigna" la actitud de PP e IU en Mondragón

G. L. A. ·25/04/2008 - 18:25h

No se anduvo la portavoz del Gobierno por las ramas ni con medias tintas. "Quienes no apoyaron la moción de censura en Mondragón tuvieron un comportamiento indigno", afirmó la vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega, al término del Consejo de Ministros.

La iniciativa, presentada por el PNV y el PSE para desalojar de la Alcaldía a ANV, no prosperó por la falta de apoyo del PP, Ezker Batua, Eusko Alkartasuna -se abstuvieron-, Aralar y EB-Zutik -votaron en contra, junto con ANV-. La sorpresa fue la abstención de los conservadores.

Aunque De la Vega dijo que la "situación desagradable" que se vive en Arrasate-Mondragón da para muchos adjetivos, no dudó en elegir el de "indigno" para referirse a "quienes, con su actitud, permiten que al frente del Ayuntamiento continúen personas que amparan la violencia terrorista".

A juicio del Gobierno, indignación es lo que sienten "la inmensa mayoría de los ciudadanos que apuestan por la paz y creen básico estar siempre al lado de los que apuestan por la palabra y no por las pistolas, los que sentimos dolor y rabia por el asesinato de Isaías Carrasco (ex concejal socialista asesinato dos días antes de las elecciones)".

El secretario general del PSE, Patxi López, anunció que sus concejales ya han iniciado conversaciones para recabar las firmas necesarias para presentar una nueva moción y reclamó al PP que "rectifique".

Evita la polémica con Urkullu

Tan contundente y directo fue el juicio de la portavoz del Gobierno sobre la situación en Arrasate-Mondragón como elusivo ante la advertencia del presidente del PNV, Íñigo Urkullu, de que puede producirse "un choque de locomotaras" entre este partido y el PSE si el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, no acepta la "mano tendida" por el lehendakari Ibarretxe y le recibe antes de junio.

De la Vega dijo que aún no hay fecha para una entrevista entre ambos presidentes, que se producirá "cuando las agendas lo permitan". La imprecisión alcanzó el extremo de no confirmar ni si quiera si se producirá antes de junio. El lehendakari tiene el compromiso de llevar en ese mes al Parlamento vasco la convocatoria de un referéndum soberanista, que La Moncloa rechaza abiertamente.

La portavoz gubernamental se limitó a reiterar que Zapatero ha dado sobradas pruebas de su voluntad de "preservar las relaciones institucionales". Pero también es cierto que el ambiente esta enrarecido en estos momentos por el horizonte de un adelanto de las elecciones autonómicas, en las que el PSE aspira a desbancar al PNV como primera fuerza política.