Martes, 16 de Octubre de 2007

La niebla alerta del riesgo de la gasificadora de Ferrol

Un buque cargado de metano tarda 10 horas en atracar.

PÚBLICO ·16/10/2007 - 20:46h

La niebla ha avivado la polémica entre la planta de gas Reganosa, en Ferrol y el Comité Ciudadano de Emergencia para la Ría de Ferrol, conformado por vecinos de los municipios próximos que se oponen a la gasificadora.

El buque metanero, que había previsto su llegada para las nueve de la mañana, no pudo adentrarse en la ría por falta de visibilidad hasta las siete de la tarde. Los vecinos aprovecharon la ocasión para denunciar el peligro de la instalación.

El enfrentamiento sobre el emplazamiento de la gasificadora dura ya ocho años, desde el momento en el que comenzó a hablarse de la planta. Los detractores no han escatimado medios para denunciar la proximidad que tiene con las casas y con el arsenal que la Armada tiene en Ferrol.

Sostienen que la ría no cumple con las condiciones necesarias para albergar una infraestructura de estas características. El año pasado, el Tribunal Superior de Justicia de Galicia les dio la razón en una sentencia emitida a finales de julio, que anulaba la tramitación ambiental que había seguido la Xunta de Galicia para conceder la licencia a la planta. La sentencia fue recurrida por la empresa.

La bruma de ayer hizo imposible el ingreso de la embarcación en el estuario. Tuvo que ser aplazada hasta la siguiente pleamar. "Volvió a demostrarse que la ría es una ratonera, que la navegabilidad es muy complicada y peligrosa", afirmaba la portavoz del Comité Ciudadano, Luz Marina Torrente.

140.000 metros cúbicos

La empresa se escudó en las normas del Puerto de Ferrol para las condiciones de visibilidad bajo las que un barco puede entrar en la ría. "Para los buques metaneros, la visibilidad debe de ser de 1.200 metros, y a esa hora no había más de 200", argumentan. La embarcación, cargada con casi 140.000 metros cúbicos de gas, sólo pudo atracar cuando comenzaba a caer la noche.

No muy lejos de las instalaciones, miembros del colectivo vecinal contaban el día número 85 de su encierro de protesta en el edificio del Consistorio de Mugardos, el municipio en el que la planta está instalada. "Queremos mostrar nuestra disconformidad porque estamos convencidos de que la planta es ilegal", explica Luz Marina Torrente. "Vivimos pegados a los tanques de almacenamiento de combustible. Por mi jardín pasa una tubería de gas enorme".