Martes, 16 de Octubre de 2007

El antiguo enemigo de clase ya forma parte del sistema en China

La época en la que los empresarios eran enemigos del régimen forma parte del pasado de China. Ahora, los hombres de negocios son bien vistos por Partido Comunista chino, que los considera sus aliados.

Andrea Rodes ·16/10/2007 - 19:54h

Tiendas de lujo están conquistando los centros, como la Avenida Nanjing en Shangai.

En época de Mao, los empresarios eran detenidos por ser "enemigos de clase", pero en la China de hoy se han convertido en los mejores aliados del Gobierno comunista.

Según un ránking publicado por la consultora Hurun de Shanghai, un tercio de las 800 personas más ricas de China en 2007 eran empresarios millonarios afiliados al Partido Comunista Chino (PCCh).

Aunque el sector privado es el más dinámico de la economía china, hasta el año 2003 los empresarios no tuvieron derecho a ser miembros del PCCh, y tampoco a participar en la Asamblea Nacional Consultiva, el Parlamento.

En el 16º Congreso del partido, el entonces presidente Jiang Zemin decidió eliminar las barreras ideológicas que impedían que un empresario capitalista se hiciera comunista.

La información personal de los miembros está muy controlada por el Gobierno, pero se estima que el número de empresarios en las filas del PCCh y en la Asamblea del Pueblo se ha disparado en los últimos cinco años, y se acerca a los 75.000. En 2006, se afiliaron 1.554 empresarios privados, informó el pasado domingo el portavoz del 17º Congreso de los comunistas chinos, Li Dongsheng.

Todavía son pocos en relación a los 73,3 millones de miembros del PCCh, pero los "capitalistas rojos", como califica el profesor Bruce Dickson de la Universidad George Washington a los empresarios militantes del PCCh, son un grupo cada vez más influyente en el Gobierno comunista.

La presión de los empresarios por desarrollar un marco legal que facilite la economía de mercado ha tenido como resultado la aprobación este año de una ley de protección de la propiedad privada, que llevaba 13 años debatiéndose.

Boom inmobiliario
La propiedad privada es una cuestión importante porque la mayoría de los emprendedores chinos se ha hecho millonario en el sector inmobiliario.

Según el ránking de Hurun, la persona más rica de China es Yang Huiyan, la hija de un promotor inmobiliario que, con 26 años, ha heredado una fortuna de 17.500 millonesde dólares.

La industria manufacturera es la segunda fuente de riqueza, pero su futuro depende de las políticas económicas del Gobierno, sobre todo de cara a la exportación.

En la primera jornada del Congreso, el presidente chino Hu Jintao tranquilizó a estos sectores, subrayando que el crecimiento económico y el comercio exterior seguirán siendo prioritarios para los próximos cinco años, a pesar de la necesidad de llevar a cabo reformas sociales.

Un aumento de los impuestos, frenos a la exportación y otras medidas financieras para contener la sobrecalentada economía china podrían afectar a los intereses de los empresarios.

Es importante tener ‘guanxi'
"Los empresarios afiliados al PCCh pueden obtener recursos que no son accesibles en el mercado, sortear regulaciones, conseguir deducciones fiscales y obtener protección legal para sus negocios", explica Hongbin Li, profesor de la Universidad China de Hong Kong en su estudio "Por qué los empresarios entran en política. La evidencia de China"

Según Hongbin, la probabilidad de que los empresarios entren en el PCCh aumenta en las zonas rurales, donde el marco legal para proteger sus negocios está menos desarrollado.

Los empresarios acaban participando en la administración local para evadir impuestos u obtener permisos legales difíciles de conseguir sin contactos políticos. Esto ha creado graves problemas de corrupción, sobre todo en el sector inmobiliario.

Ser miembro del PCCh o de la Asamblea Nacional también ayuda a mantener buenos guanxi (relaciones comerciales). Muchas empresas extranjeras que invierten en China buscan un socio con guanxi políticas porque es más poderoso.

"Los afiliados al PCCh tienen más posibilidades de conseguir créditos bancarios, avales y atraer a inversores, públicos o privados", dice Kellee S. Tsai, profesora de la Universidad americana John Hopkins.

En China, los empresarios nunca se han asociado para mejorar el marco legal de sus negocios. Según Tsai, todo se ha logrado a través de "relaciones informales" con el poder.

Integración en el sistema

"Los capitalistas rojos buscan la plena integración en el sistema y temen que la democracia pueda traer inestabilidad", dice Dickson en su libro Red Capitalists in China.

Para asegurar que el sector privado no se aleje de la ideología del partido, el Gobierno promueve la creación de comités para militantes comunistas en el seno de las empresas.

Algunos analistas resaltan que el PCCh también quiere controlar el capital de las empresas privadas: "el Gobierno chino pronto se convertirá en el holding más grande del mundo", dice Ding Xueliang, del instituto norteamericano Carnegie for International Peace en Pekín.