Martes, 16 de Octubre de 2007

¡Viva la Muerte! explora la relación entre el mundo latino y la muerte

EFE ·16/10/2007 - 19:53h

EFE - Fotografía titulada "El niño con Calavera" (1992) del artista Bastienne Schmidt que forma parte de la exposición "¡Viva la Muerte!" inaugurada hoy en la Kunsthalle de Viena (Austria). EFE

¿La cultura de la muerte o la muerte en la cultura? Una exposición en Viena reúne obras de varios de los más prestigiosos artistas españoles y latinoamericanos contemporáneos en "¡Viva la Muerte!", que reflexiona sobre la violencia y la relación con la muerte en la sociedades hispánicas.

"¡Viva la Muerte! ofrece artistas que usan el culto, el ritual y la metáfora de la muerte como punto de partida para la exploración de estéticas personales", indica el catálogo de la exposición que se inaugura hoy en la Kunsthalle de Viena.

La exposición se divide en "obras sobre los rituales de la muerte -especialmente en México-, el uso de la muerte como instrumento de la violencia política y los crímenes anónimos en latinoamericana", dijo a Efe el comisario de la muestra, Thomas Miessgang.

La muestra reúne obras de 23 artistas de indudable prestigio como los españoles Santiago Sierra y Cristina García-Rodero, el brasileño Cildo Meireles, el colombiano Juan Manuel Echavarría y la mexicana Teresa Margolles.

Las formas y los enfoques con los que los creadores afrontan la muerte y la violencia en su obra es diversa -su arte se plasma en vídeos, instalaciones, fotografías, esculturas o lienzos-, pero a todos les une la crítica social.

El artista belga residente en México Francis Alÿs es el primero en recibir al visitante de la exposición con un vídeo en el que pasea con una pistola por Ciudad de México antes de ser detenido.

La proyección se divide en dos: una en la que muestra la detención real hecha por la policía y un simulacro, en un intento de reflexionar sobre el sentido de la violencia en la realidad y la ficción.

El colombiano Juan Manuel Echavarría presenta una serie conceptual de 32 fotografías en blanco y negro en la que huesos humanos son representadas con formas de flores botánicas.

Gran parte de la obras trata de denunciar atrocidades políticas y sociales como el vídeo "¿Quién puede borrar las huellas?", de la guatemalteca Regina José Galindo, ganadora del León de Oro en la Bienal de Venecia de Arte en 2005 en la categoría de artista joven.

Galindo lleva una palangana llena de sangre que cada cierto tiempo deja en el suelo para introducir sus pies, y luego deja sus huellas rojas en el tramo que va desde el Tribunal Constitucional hasta el Palacio Nacional de Guatemala, en una crítica contra la dictadura de Efraín Ríos Montt (1982-1983).

Entre las piezas que forman la muestra se puede encontrar una instalación de Cildo Meireles, figura mayor del arte brasileño, en la que se representan huesos humanos que parecen flotar sobre un suelo cubierto de monedas y obleas de comunión para denunciar la conexión entre poder, espiritualidad y muerte.

Otras de las piezas de la exposición están dedicadas al culto a la "Santa Muerte" en México, con esculturas de Pedro Reyes y fotografías de Stephan Lugbauer.

Los devotos de la Muerte empezaron siendo presidiarios, criminales o narcotraficantes que piden la muerte de sus enemigos, pero su culto se ha extendido de tal manera que ya no conoce de barreras sociales.

México, con sus "panes de muerto" por el Día de los Muertos, una festividad que coincide con el Día de Todos los Santos y tiene raíces prehispánicas, es uno de los países destacados en la exposición.

El sincretismo, la pervivencia de cultos precolombinos, el rigor del catolicismo hispano, la violencia durante la Conquista y algunas tradiciones traídas por los esclavos africanos son algunos de los motivos que utilizó Miessgang para explicar la aceptación de la muerte.

También se destacan las fotografías de la prensa de "nota roja" de Enrique Metinides, en la que se muestran con frialdad el rastro de la destrucción en las víctimas de accidentes de tráfico, electrocuciones, ahogos y suicidios.

La española Cristina García-Rodero, Premio Nacional de Fotografía en España, está presentada por algunas de las fotografías de su serie "España Oculta" en la que refleja su austera visión de algunas tradiciones religiosas españolas de la Semana Santa.

El polémico artista español Santiago Sierra muestra un vídeo titulado "3.000 agujeros", cavados en Vejer de la Frontera (Cádiz, España) para representar a los inmigrantes ahogados al intentar cruzar el estrecho de Gibraltar.

La mayor parte de los fondos proceden de la colección Daros de Zúrich (Suiza) y a partir de abril se podrán visitar en el Centro Atlántico de Arte Moderno (CAAM) de Las Palmas de Gran Canaria.