Lunes, 21 de Abril de 2008

«Se cuida más a los menores delincuentes que a las víctimas»

Barcelona acogió el juicio que cambió la ley en materia de declaraciones

ALBERT MARTÍN VIDAL ·21/04/2008 - 22:24h
Cuatro niñas de entre seis y nueve años denunciaron simultáneamente a un mismo profesor de kárate por abusos sexuales cometidos entre 2001 y 2003 en dos colegios de la provincia de Barcelona. Algunas de las víctimas ni siquiera se conocían entre sí y los peritajes psicológicos coincidían en que había indicios de agresión sexual. Pese a todo, el acusado fue absuelto.

El juicio, que se llevó a cabo en mayo de 2005 en la Audiencia de Barcelona, desató la polémica porque el juez obligó a las menores a declarar ante el acusado sin ningún tipo de mampara. A pesar del clamor que se alzó contra la decisión, el magistrado Pedro Martín fue inflexible y consideró "absolutamente indispensable para una adecuada formación de su convicción" la confrontación visual entre las testigos y el procesado para llegar a un veredicto.
Una de las menores sufrió una crisis de angustia y no se personó en la sala. Y sólo a última hora, el juez situó a una funcionaria entre las niñas y el presunto agresor para minimizar el contacto visual entre las partes.

Lara Bonilla, que defendía a las cuatro menores en aquel caso, se consuela recordando que el caso sirvió para cambiar las reglas en lo que a declaraciones de menores se refiere. "Hasta entonces dependía de cada juez que se adoptasen medidas de separación visual; hoy es obligatoria la mampara o la videoconferencia", explica.

Bonilla, sin embargo, sigue reclamando una mayor sensibilidad para los menores en los procedimientos judiciales. "En algunos casos, tienen que declarar hasta en cinco ocasiones sobre un mismo hecho, lo que les hace revivir su trauma y retrasa mucho los juicios, porque los padres se oponen", dice.

Esta abogada explica una situación paradójica para pedir un cambio en el protocolo: "Se cuida más a los menores cuando han delinquido que cuando son víctimas: sólo a ellos se les interroga sin togas visibles para que les afecte lo menos posible".