Martes, 16 de Octubre de 2007

Agbar estudió la compra del 33% de Aguas de Valencia pero optó por otras vías de crecimiento

EFE ·16/10/2007 - 16:32h

EFE - Imagen de una planta potabilizadora del grupo Suez. EFE

El grupo Aguas de Barcelona (Agbar) ha reconocido hoy que estudió la compra del paquete del 33 por ciento de Aguas de Valencia que finalmente ha adquirido el gigante francés Suez -principal accionista, a su vez, de la sociedad catalana-, pero que optó por otras alternativas de crecimiento.

El presidente de Agbar, Jordi Mercader, ha asegurado que el interés de Suez por la participación puesta a la venta por su competidora francesa Société d'Aménagement Urbain (Saur) era conocida por su grupo, que baraja "alternativas diferentes a ésta" para crecer.

"Nos parece muy bien que Suez tome esta participación", ha dicho Mercader, a preguntas de los periodistas, en la rueda de prensa de presentación de una exposición que conmemora el 140 aniversario de la compañía.

Según Mercader, esta operación "no hace más que mostrar el carácter independiente de las compañías".

Suez, grupo francés de energía y abastecimiento de agua, controla, junto con Criteria -corporación de empresas participadas por La Caixa-, el 49,79% de Agbar.

Ambas compañías han presentado una opa sobre el 50,21% del capital de Agbar que no poseen a un precio de 27,65 euros por acción para evitar una operación hostil, en un escenario marcado por el cada vez mayor protagonismo de Suez en España, donde este año ha protagonizado otro movimiento corporativo: el aumento de su participación del 5% a casi el 10% en Gas Natural.

En febrero de 1990, Agbar vendió por un importe de 2.500 millones de pesetas al Banco de Valencia su participación del 30 por ciento en Aguas de Valencia, en el marco de la reestructuración accionarial que se llevaba a cabo por aquel entonces en el grupo catalán con motivo del proceso de fusión con Catalana de Gas.

La operación de Suez responde también a la voluntad de impedir que el paquete en Aguas de Valencia fuese adquirido por Veolia, uno de sus principales competidores a escala mundial.

Fuentes de Agbar han asegurado que la toma del 33% de Aguas de Valencia no interesaba, ya que se trata de un paquete minoritario en una compañía donde uno de los socios -un grupo de empresarios valencianos- posee el 57% del capital y donde, por tanto, no se puede ejercer el control.