Sábado, 19 de Abril de 2008

Volpi cree que el final de la novela sólo llegará por su propia banalización

EFE ·19/04/2008 - 16:08h

EFE - El escritor mexicano Jorge Volpi cree, según apunta en una entrevista con Efe, que el final de la novela sólo puede llegar por la reiteración de temas y su propia banalización.

El final de la novela sólo puede llegar por la reiteración de temas y su propia banalización, o al menos eso cree el escritor mexicano Jorge Volpi, que ha dedicado un ensayo-ficción, "Mentiras contagiosas", a analizar el futuro de las novelas profundas, que él define como "virus contagiosos".

En una entrevista con Efe Volpi confiesa que hacía tiempo que tenía ganas de "volver a dar cuenta a esa recurrencia de muchos escritores, entre ellos Borges, de que la novela está condenada a desaparecer".

Con una carga deliberadamente simbólica, Volpi sitúa ese final esperado en su primer ensayo, "Réquiem por la novela", en el período que va de 2605, año del milenario del Quijote, a 2666, en un claro guiño a la novela póstuma de Roberto Bolaño.

Ya en un plano más serio, comenta que no cree que la novela esté en vías de desaparición, pues "nunca se había leído tantas novelas como en esta época, pero lo preocupante -advierte- es que el número de lectores de las novelas llamadas profundas se mantiene constante y no crece".

La lucha es en apariencia inútil pues "la tendencia del mercado es fabricar novelas que duran mientras se leen y que inmediatamente después se olvidan".

Frente a estos libros-objeto de consumo, Volpi sitúa "las novelas profundas, que nos infectan como un virus, algunas incluso para toda la vida, esas novelas que acaban cambiando a las personas".

Percibe Volpi que, al contrario que otras artes, como la pintura o la música, en las que triunfaron las ideas vanguardistas a principios del siglo XX, "en el terreno de la literatura, la novela conserva prácticamente en un 90 por ciento la misma estructura formal que hereda del siglo XIX".

Siguiendo con el símil vírico, Volpi denosta a uno de los virus más letales, el "virus Da Vinci", descubierto por un eminente doctor, Dan Brown, un virus que "se apropia del material genético y que acaba en epidemia, como lo demuestran los más de diez millones de lectores en todo el mundo".

La epidemia Da Vinci se extendió más allá de la población lectora, "con decenas de ensayos y cientos de imitaciones" y casi se convirtió en "un manual de novelas que venden hasta que se agota el modelo".

Más "perniciosos y graves" le parecen otros virus literarios como la Biblia o el Corán, "libros llenos de epidemias favorables como las ideas de amor, humanidad, perdón, pero también repletos de dogmas religiosos, asumidos como revelaciones divinas que se deben seguir como verdades absolutas".

Virus que atacan preferentemente a la población infantil y juvenil, como el Harry Potter, son "más interesantes" para Volpi, porque la serie de Rowling consiguió "una verdadera mutación de la novela juvenil y logró crear un mundo nuevo completamente coherente".

En "Mentiras contagiosas" (Páginas de Espuma), Volpi hace una encendida crítica contra las fronteras literarias, pues "el nacionalismo me sigue pareciendo una de las peores 'mentiras contagiosas', que puede ser combatido con la literatura, de siempre el mejor antivirus".

En la Literatura, añade el autor de "En busca de Klingsor", "por fortuna, no hay inmigrantes ilegales, como sería deseable en la vida en general".