Viernes, 18 de Abril de 2008

La diarrea del viajero ensombrece las vacaciones de 4 de cada 10 españoles

EFE ·18/04/2008 - 17:16h

EFE - Cuatro de cada diez españoles -un 35,8 por ciento de los 2,5 millones que viajan cada año a países en vías de desarrollo de África, América Latina o Asia- terminan siendo víctimas de una fuerte diarrea, que les obliga a pasar parte de sus vacaciones en la habitación del hotel.

Cuatro de cada diez españoles -un 35,8 por ciento de los 2,5 millones que viajan cada año a países en vías de desarrollo de África, América Latina o Asia- terminan siendo víctimas de una fuerte diarrea, que les obliga a pasar parte de sus vacaciones en la habitación del hotel.

Así se desprende de un estudio realizado por investigadores de los Centros de Atención al Viajero de este país entre 1.300 personas, que hoy fue presentado en rueda de prensa.

Anualmente los viajeros padecen entre 750.000 y 1,5 millones de gastroenteritis de este tipo, una elevada incidencia que podría evitarse si se cumpliesen criterios preventivos como no beber ni usar hielo de agua del grifo, no comer frutas, ni verduras crudas, ni alimentos dudosamente conservados, y lavarse las manos.

La razón de estas cautelas es que, en los países donde este mal es endémico, las condiciones sanitarias de potabilización del agua y de preparación de los alimentos no son suficientes para eliminar bacterias y toxinas.

En la mayoría de los casos, los viajeros pasan dos o tres días de continuas deposiciones, aunque en supuestos más complicados pueden sufrir también fiebre, nauseas o vómitos.

En la encuesta se constata que la mitad de los españoles no cumplen los criterios sanitarios e higiénicos que evitarían unas colitis que conllevan muchos malos ratos y que se cobran unos 700.000 días de viaje anuales.

Tan sólo un 23 por ciento se ajusta fielmente a los consejos sanitarios, mientras que el 27 por ciento restante los cumple a medias, precisó la doctora Magda Campins, jefe clínico del Servicio de Medicina Preventiva y Epidemiología del Hospital Universitario Vall d'Hebrón de Barcelona.

De los que sufrieron esta dolencia, el 31,3 por ciento tuvo al menos un episodio durante el viaje, mientras que un 14,1 por ciento se vio afectado durante la semana posterior al regreso.

Los encuestados confesaron que no pudieron resistirse a una ensalada o que se despistaron a la hora de tomar helados artesanales o bebidas con cubitos de hielo, siendo éstos los incumplimientos detectados más frecuentemente.

Aunque el Ministerio de Sanidad recomienda que se acuda con un mes de antelación a los centros de atención al viajero, muchos turistas arriesgados no lo hacen y un 10 por ciento consultan este servicio una semana antes de partir.

Los expertos advirtieron de que las vacunas necesitan entre siete y quince días para ser efectivas en el organismo, por lo que alertaron sobre su inutilidad si se aplican con menos tiempo.

Un dato destacado del estudio es que una de cada cuatro diarreas del viajero se puede evitar con la vacuna oral anticolérica, indicada para viajar a países del África subsahariana, India, Bangladesh e Indonesia, entre otros.

La doctora Rosa López-Gigosos, jefe del Servicio de Sanidad Exterior de Málaga, apuntó que estos resultados apoyan la necesidad de revisar la ampliación de la indicación de este tratamiento oral para disminuir un 35 por ciento las posibilidades de verse esclavizado por la diarrea.