Jueves, 17 de Abril de 2008

Clinton coloca a Obama a la defensiva en el último debate

Los dos senadores dan síntomas de haber agotado la batería de descalificaciones.

ISABEL PIQUER ·17/04/2008 - 20:36h

Obama y Clinton tienen ya pocas cosas buenas que decir uno del otro.

Fue un intercambio suave y civilizado de golpes bajos. Una delicada mezcla de trapos sucios y halagos. Un comentario por aquí, una pullita por allá, en su primer debate televisivo en casi dos meses, Hillary Clinton y Barack Obama hablaron más de sus meteduras de pata que de sus programas, alentados por unos moderadores que pedían sangre.

En esta ocasión, Obama aguantó la mayoría de los ataques. En algunos momentos pareció inseguro y trastabilló un par de veces. Se disculpó de nuevo por su desafortunado comentario sobre la "amargura" de los obreros de Pensilvania pero contraatacó al acusar a su rival de explotar su metedura de pata hasta la náusea.

"El problema que tenemos en política es que se usan unas declaraciones que no se expresaron adecuadamente, y se repiten hasta la muerte", dijo el senador por Illinois. La primera dama "ha pasado por eso", añadió, "cuando en 1992 aseguró que no se quedaría en la cocina haciendo pasteles. Todo el mundo la trató de elitista. Y recuerdo estar mirando la televisión y pensar: ella no es así".

También le tocó defenderse de las declaraciones racistas del reverendo Jeremiah Wright,un tema que parecía ya cerrado, y de conocer vagamente al líder de un grupo radical de los sesenta, el Weather Underground, que en su época puso un par de bombas en Washington.

Hillary por su parte, se mostró "avergonzada" por asegurar en un par de mítines que durante un viaje a Bosnia en 1996 afrontó el "fuego de los francotiradores". Pero usó su capacidad de lucha, en este tipo de errores, como argumento electoral. "Tengo mucha historia y todo el mundo ha hurgado en ella durante muchos años. Por eso tengo la convicción de que podré soportar todo lo que me echen los republicanos".

Obama y Clinton no se veían las caras desde antes de las primarias de Ohio y Texas, el pasado 4 de marzo. Es posible que éste haya sido el último debate. Hay otro encuentro previsto antes de la cita de Carolina del Norte el 6 de mayo, pero tras 21 pugilatos televisivos, la campaña de Obama duda en regresar a un formato que ya tiene poco que aportar.

Frente a McCain

Los dos candidatos tuvieron que reconocer a regañadientes que su rival podría ganar al candidato republicano, John McCain, con el que uno de ellos se enfrentará en noviembre.

"Sí, sí, sí", dijo Clinton, cuando se le hizo la pregunta por tercera vez, "pero creo que yo soy mejor candidato". Ganar sin duda, pero solos.

El momento más incómodo y divertido de la velada ocurrió al principio, cuando uno de los moderadores les preguntó si estarían dispuestos a compartir la candidatura demócrata. Silencio sepulcral. Risas en la sala.

"No contesten todos al mismo tiempo", dijo el periodista. Obama dio una breve respuesta diplomática: "Es un poco prematuro para hablar de ello". Hillary asintió sin decir nada. Fueron los únicos segundos en los que estuvieron de acuerdo.