Martes, 16 de Octubre de 2007

"Yo nunca veté a dios"

Leo Franco desmiente que él fuera quien desaconsejara la llegada de Riquelme al Calderón

HUGO JIMÉNEZ ·16/10/2007 - 09:39h

Riquelme celebra un gol con Argentina el pasado sábado. EFE

"No he tenido nada que ver y, encima, según algún medio, veto a dios". Leo Franco no se lo podía creer. Se levantaba una y otra vez en el vestuario donde diariamente se cambian los jugadores del Atlético tras el entrenamiento. Maxi, a su lado, asentía con la cabeza.

Leo había realizado muchos esfuerzos en el pasado para ganarse el respeto de Juan Román Riquelme y todo podía haberse ido al traste. Era viernes y el equipo llegaba de certificar su pase a la copa de la UEFA, tras vencer en Serbia a la Vojvodina (1-2). Alguno de los compañeros allí presentes asegura que "nunca antes había visto a Leo tan disgustado". Un sector de la prensa argentina tiene al guardameta en el punto de mira (porque se negó a comparecer en una conferencia de prensa con la selección) y cualquier motivo es bueno para poner su cabeza en bandeja de plata.

La historia no fue así. Aguirre consultó sobre Román con alguno de los argentinos de su plantel, pero Leo nunca le vetó. En tiempos en los que la selección argentina estuvo dividida en dos grupos (Verón-Zanetti contra Riquelme-Sorín), Leo se convirtió en el pegamento que pacificó aquel mal ambiente. Como en el Atlético, siempre se muestra distante con la prensa, pero atento al grupo. Nunca contará una interioridad del vestuario y por eso tampoco comulga con los que lo hacen. Por eso, no alzó la voz y contó toda la verdad.

Días difíciles para todos

Fueron días difíciles para todos. Los dirigentes del club no entendían la decisión y apuntaban con sorna que "si las cosas no van cómo esperan, que los dos expliquen el por qué de su decisión". Esa dupla de la que tanto se habló en aquellos días la formaban el entrenador (Aguirre) y el director deportivo (Jesús García Pitarch). Cada uno rechazó la llegada de Riquelme por sus motivos. Javier Aguirre argumentó su negativa desde el primer momento con el estilo de juego que pretendía para su equipo. "Tráiganlo si quieren, pero entonces, ¿dónde voy a poner a Simao?".

La situación fue muy complicada. Los dirigentes habían dado el ok a la operación, y solamente él y García Pitarch (éste sin decirlo muy alto) apostaban por el proyecto configurado durante la pretemporada. Aguirre sintió que se quedaba sólo en algo que un principio era cosa de dos. "No estoy dispuesto a quedar como el poli malo de esta película", repetía Aguirre a sus más allegados durante esos días. Finalmente, se llegó al desenlace conocido por todos.

En la actualidad, Riquelme golea con Argentina, mientras en el Atlético presumen de haber prescindido de Román. García Pitarch reconoció ayer que "cada día me alegro más de no haberle fichado". Muchos otros le añoran. Riquelme figura entre los cinco mejores jugadores del mundo en su puesto, pero no está comprometido con el Villarreal", lo dijo hace una semana Manuel Pellegrini, entrenador del Villarreal. Un día después, ‘Coco' Basile, seleccionador argentino, dejó claras sus intenciones para con Román, al señalar que, independientemente de sus tres meses de inactividad en España, "jugará siempre porque es un genio".

Basile se jugó la partida a una carta y la ganó. Riquelme vio, jugó y ganó. De colofón: los dos goles argentinos. "Para vos, chileno", así de original es el mensaje que parte de la prensa argentina mandó el domingo a Pellegrini tras el 2-0 a Chile.Pero si los mensajes al chileno y al Villarreal han sido constantes, no menos han sido las situaciones comprometidas que rodean al Atlético desde su frustrado fichaje. Todos, plantilla, directiva y cuerpo técnico, tienen a Riquelme presente.

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