Jueves, 17 de Abril de 2008

La Fiscalía decide si pide reabrir el caso contra el conductor que atropelló a Enaitz Iriondo

Tomás Delgado pidió a sus padres un año y medio después del accidente una indemnización de 20.000 euros por los daños en su vehículo

PÚBLICO.ES ·17/04/2008 - 15:08h

EFE - Tomás Delgado, quien atropelló mortalmente al joven Enaitz Iriondo.

Dos meses después, el fiscal superior de La Rioja, Juan Calparsoro, y el delegado de Seguridad Vial, Bartolomé Vargas, deciden este jueves si piden la reapertura judicial contra el conductor que atropelló al  ciclista de 17 años Enaitz Iriondo.

Tomás Delgado, el conductor que le embistió mortalmente cuando regresaba por la carretera hacia un cámping de Castañares, en La Rioja pidió a sus padres un año y medio después del accidente una indemnización de 20.000 euros por los daños en su vehículo, un Audi A-8, y los gastos de alquiler de otro coche,  tras argumentar que el chico se saltó una señal de "stop".

Sin infracción penal  

El caso se remonta al 26 de agosto de 2004. Un mes después del atropello mortal, el Juzgado de Haro (La Rioja) acordó archivar las diligencias porque se consideró que el hecho no supuso una infracción penal.

Delgado aseguró que se encontraba en "buen estado psicofísico"

Sin embargo, debido a la presión social por la aparición de los padres en diversos medios de comunicación, en el juicio celebrado el pasado 31 de enero en Haro, Delgado decidió retirar la demanda, pero le condenaron a abonar las costas del juicio.

El Fiscal Superior de La Rioja explicó entonces que Delgado había ratificado su versión de que "el ciclista se le echó encima y no pudo hacer ninguna maniobra evasiva, por lo que no tuvo posibilidad de reaccionar" y ha lamentado "mucho" lo sucedido.

Aseguró que se encontraba en "buen estado psicofísico", no había consumido drogas, y en cuanto al alcohol, dijo que tomó algo que le ofreció alguien que estaba por allí, tras el atropello.

El conductor sí reconoció, no obstante, que circulaba a velocidad algo superior a lo permitido, pero "sólo un poco más" de 90 kilómetros por hora.

Nuevos datos

El atestado elaborado por la Unidad Central de Reconstrucción de Accidentes de la Dirección General de Tráfico detalló que Delgado circulaba a más velocidad de la que decía y que su tasa de alcoholemia estaba entre 0,23 y 0,27 (lo legal es 0,25).

También consideraba que el choque se situó en oblicuo, a unos 45 grados, por lo que en el momento del golpe el ciclista no se encontraba en posición perpendicular a la carretera, aunque el joven pudo hacer una maniobra cuando oyó el coche.

Dos testigos del accidente declararon que tanto el coche como el ciclista venían a "mucha velocidad" y tuvieron la "mala suerte" de encontrarse en una intersección.

Además, en el informe del Ministerio Público figuran los testimonios de los padres del joven, los guardias civiles y del conductor de la ambulancia que acudió al lugar del accidente.

La reapertura del caso, que está sobreseído, es difícil debido a un problema procesal, pero "hay un resquicio" legal, según ha dicho Calparsoro, ya que si no se pudiese reabrir, él no habría realizado este informe.

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