Jueves, 17 de Abril de 2008

La amarga risa de Hélder Costa, con "El incorruptible" en el Teatro Español

EFE ·17/04/2008 - 15:23h

EFE - El director teatral portugués Hélder Costa, durante la rueda de prensa que ofreció hoy en Madrid tras el pase gráfico de "El incorruptible ", que acoge la sala pequeña del Teatro Español.

"Mi risa es un poco amarga", ha confesado hoy el portugués Hélder Costa, comprometido hombre de teatro, autor y director de "El incorruptible", un ácido texto sobre la corrupción que acoge la sala pequeña del Teatro Español desde mañana y hasta el 11 de mayo.

Acompañado de los actores Óscar Huesca, Cecilia Solaguren y Rafael Campos, y haciendo gala de un irónico sentido del humor, Hélder Costa, nacido en Grandola en 1939, ha hablado hoy de este espectáculo, que cuenta la historia de Honesto, un tipo que ingresa en política e intenta desesperadamente ser corrupto pero no lo consigue.

"La corrupción es una cuestión universal. Es algo que todo el mundo dice que hay pero que nadie ve", ha explicado Hélder Costa, uno de los fundadores de la compañía portuguesa A Barraca, que en 1992 recibió el Premio UNESCO por "El Llanto de María Parda", del propio Costa y que fue presentada en la Expo de Sevilla.

"El incorruptible", nacido como un monólogo, ha llegado al Teatro Español con algunas adaptaciones específicas al caso español -el lenguaje, una investidura de un ministro...-, según el autor, quien reconoce que sigue activamente en el teatro como forma de luchar contra los movimientos extremistas, contra el renacer de los fascismos y la situación sucesiva de guerra en el mundo.

"El problema es que hay un trabajo de manipulación para que se olvide la Historia, para que se olviden mil cosas de la Humanidad que hay que saber para no estar engañado", ha subrayado Costa, quien cree que el Papa -por su capacidad de manipulación a través de la religión- puede considerarse el rey de la corrupción y que el trabajo artístico "es poder transformar algo de esta porquería en que se vive".

"El incorruptible", estrenada en Portugal hace unos años y que se convierte en un espectáculo de una hora y veinte de duración, se presenta en la sala pequeña del Español por iniciativa del actor Óscar Huesca, quien propuso a Hélder Costa poner en marcha esta versión.