Lunes, 15 de Octubre de 2007

El PC chino ya no es omnipotente

Hu Jintao se presenta ante el congreso del partido con un discurso cauteloso y en el que admite errores.

ANDREA RODES (CORRESPONSAL EN PEKÍN) ·15/10/2007 - 21:50h

Los turistas que circulaban por la plaza de Tiananmén pudieron ver el discurso de Hu en una pantalla gigante. / AFP

"Mantener en alto la gran bandera del socialismo con peculiaridades chinas en una lucha por conquistar nuevas victorias en la edificación integral de una sociedad modestamente acomodada". Así de largo y complicado era el título del discurso de dos horas y media que dio ayer el presidente chino y secretario general del partido comunista, Hu Jintao, frente a los 2.200 delegados en la primera jornada del 17º Congreso del PCCH.

Hu ha redactado con cuidado su discurso para que cada sector del partido tenga lo que necesite. Ha dicho que el país se enfrenta a grandes cambios, pero ha reservado al partido el control absoluto de la situación política. Se ha mostrado preocupado por la desigualdad, y al mismo tiempo ha pedido a los chinos que consuman más para que la economía no dependa sólo de la exportación.

Accesos restringidos 

"Hu ha dejado muy clara su teoría del desarrollo científico", dice He Way, un editor pequinés que ha seguido el discurso del presidente por televisión. La plaza de Tiananmén ha sido aislada por la policía y sólo los delegados del PCCh y la prensa acreditada pueden acceder al Palacio del Pueblo, donde se celebra el Congreso.

Como los líderes comunistas del pasado reciente, Hu se ha explayado con su teoría con la que pretende responder a los retos de un país con una economía en crecimiento pero con problemas estructurales.

Los más agudos están relacionados con las diferencias cada vez mayores en el reparto de riqueza entre zonas urbanas y rurales, entre el Este industrializado y el Oeste subdesarrollado.

 Un buen tecnócrata

Con la aplicación típica en el tecnócrata que es, Hu ha admitido que, junto a los grandes logros en forma de espectacular crecimiento económico, hay problemas graves para los que la gente sigue reclamando una solución: la corrupción, la degradación del medio ambiente y la desigualdad: "Reconocemos que nuestros logros se quedan cortos ante las expectativas de la gente".

"Mucha gente sólo tiene una idea clara de lo que quiere: mejorar la vida diaria", destacaba ayer un artículo en el periódico oficial China Daily.

"Espero que los líderes diseñen políticas para bajar el precio de los alimentos, disminuir la polución y garantizar la seguridad del agua potable", comentó un vecino de Pekín al mismo diario.

"Servir al pueblo con entusiasmo es el propósito fundamental del partido", resalta el informe de Hu. Y para que el pueblo lo tenga presente, las calles de Pekín han sido decoradas con los pósteres rojos que anuncian el Congreso comunista. Algunos han sido colocados hasta en la puerta de las urbanizaciones de lujo.

"No entiendo por qué los periódicos occidentales se empeñan tanto en adivinar los líderes que ascenderán al Comité Permanente del Politburó", dice He. "Hu no se ha pronunciado sobre los candidatos. Hay que esperar a la votación.

Pero el PCCh no parece dispuesto a facilitar que sus ciudadanos piensen con criterio propio: "Para crear una cultura armoniosa es necesario desarrollar los medios de comunicación, arte y literatura, ofreciendo una correcta orientación al público y fomentando las modas sociales sanas", dice el informe, o "gestionar Internet para asegurar el buen ambiente cibernético".