Lunes, 15 de Octubre de 2007

El presidente del Gobierno sólo permitirá la consulta en Euskadi para otro Estatuto

Zapatero garantiza que Ibarretxe no podrá llevar a cabo su propuesta y así se lo dirá hoy en La Moncloa.

FERNANDO GAREA ·15/10/2007 - 20:49h

No hay ni la más mínima posibilidad de que José Luis Rodríguez Zapatero y Juan José Ibarretxe lleguen hoy a un acuerdo, salvo que éste acepte buscar un acuerdo para aprobar un nuevo Estatuto para el País Vasco.

El primero garantizó ayer que la consulta que plantea el lehendakari no se hará nunca, salvo para aprobar ese Estatuto consensuado y aceptado por las Cortes y el segundo no parece dispuesto a apearse de su posición.

El presidente del Gobierno se esforzó ayer en el Foro de ABC en ser lo más claro posible, para que no haya ninguna duda de que no acepta la consulta que plantea el lehendakari. "No lo puede hacer y no lo hará", dijo. Tan claro fue que hasta respondió con cierto desdén y hasta desprecio: "No se sabe bien qué es lo que quiere consultar" y "no es ni una propuesta, sólo una mera idea".

"Carece de viabilidad" 

Ibarretxe escuchará hoy los argumentos de Zapatero que, según explicó él mismo, se basan en la ilegalidad de la convocatoria de la consulta y en la falta de consenso. "Carece de viabilidad", "nadie puede hacer algo para lo que la ley no le habilita" y "es unilateral", aseguró el presidente del Gobierno.

Tras la reunión de hoy en La Moncloa, no es descartable que sea el propio presidente quien explique su posición ante los medios. Si no lo hace, será la vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega, la que comparezca en su nombre.Incluso, Zapatero quiso cerrar también el camino a posibles argumentaciones jurídicas basadas en diferenciar entre consulta popular y referéndum.

Los informes jurídicos que maneja el presidente del Gobierno aseguran que no existe tal diferenciación y que, tal y como explicó ayer el propio Zapatero, "no puede convocar consultas de ningún tipo", sin autorización del Ejecutivo central.

Sólo es posible celebrar consultas o refrendos para aprobar estatutos de autonomía, como se ha hecho en Cataluña y en Andalucía y, según le dirá hoy el presidente al lehendakari, esta vía siempre está abierta. Por eso ayer le pidió públicamente que busque "un pacto entre los vascos antes que nada", basado en la pluralidad y la transversalidad.

Es decir, que se ponga a trabajar para lograr un acuerdo entre nacionalistas y no nacionalistas para elaborar un nuevo Estatuto, aprobarlo en el Parlamento vasco, remitirlo a las Cortes y someterlo luego a referéndum. Esta propuesta de elaboración de un nuevo Estatuto estaba en el programa electoral del PSE en las últimas autonómicas vascas.

En todo caso, el Gobierno intenta estos días evitar cualquier asomo de victimismo de Ibarretxe, desde la consideración de que todo es un asunto estrictamente político, con intención electoral y que puede ser frenado por vías políticas y en las urnas, como explicó ayer el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba.