Lunes, 14 de Abril de 2008

Un tercer grado bajo sospecha

Cuatro agresores sexuales dejan la cárcel tras cumplir cinco meses de una condena de 12 años

ALBERT MARTÍN VIDAL ·14/04/2008 - 21:59h

"Legalmente, podía hacerse. Pero sorprende porque cada vez están más restrictivos a la hora de dar el tercer grado, incluso en casos de alcoholemia o lesiones". Con estas palabras comentaba ayer un veterano abogado penitenciario barcelonés la decisión del Departament de Justícia de conceder el tercer grado a cuatro agresores sexuales tras cumplir sólo cinco meses de los 12 años de su condena.

"La Fiscalía y los jueces se suben por las paredes. Todo el mundo sabe que obtener el tercer grado cada vez cuesta más y que este caso, por la naturaleza del delito, puede generar alarma social", añadía este experto en Derecho Penitenciario. "Lo peor la sensación de que no se mida a todo el mundo por el mismo rasero y en este caso parece que ha habido presiones políticas", añadía esta fuente.

El caso, adelantado ayer por El Mundo, se remonta a la noche del 21 de julio de 2001, cuando una gogó, su novio y dos drag queens esposaron y practicaron una felación a un cliente de la discoteca Eibisí, en Montornès del Vallès.

La sección sexta de la Audiencia de Barcelona condenó a los cuatro implicados en la agresión sexual a 12 años de condena, extremo que ratificó el Tribunal Supremo. Los autores de la agresión sexual ingresaron en diversos centros penitenciarios catalanes el pasado mes de noviembre, hasta que en fechas recientes recibieron el tercer grado.

Fuentes penitenciarias consultadas por este diario confirmaron que uno de los detenidos recibió la visita en prisión de la actriz Bibiana Fernández y de la conocida presentadora de televisión Ana García Siñeriz.

Explicaciones del Govern

La polémica decisión llega en un momento particularmente delicado ante el debate abierto sobre un endurecimiento de penas para los autores de delitos sexuales, a pesar de lo cual el Departament de Justícia hizo pública ayer una nota para refrendar y justificar su decisión. El Govern alude a una valoración técnica que tiene en cuenta "el tiempo transcurrido desde la comisión de los hechos con una conducta normalizada, la falta de antecedentes penales de los condenados, el bajo riesgo de reincidencia, la existencia de un entorno sociofamiliar estable y la disposición a seguir el tratamiento propuesto".

Asimismo, Justicia tuvo en cuenta a la hora de tomar la decisión la existencia de una petición de indulto "que se tramita sin la oposición del Ministerio Fiscal" y recordó en su comunicado que los beneficiados por la concesión del tercer grado siguen cumpliendo condena. Fuentes consultadas por este diario manifestaron que la "alarma social" que provoca este caso puede llegar a propiciar una revocación del tercer grado a los condenados.

 

Una decisión legal pero muy controvertida

1) Un delito cometido a tiempo

La ley 7/2003  impide la concesión del tercer grado a aquellos condenados a más de cinco años  hasta el cumplimiento de más de la mitad de la condena. Los agresores sexuales de la discoteca Eibisí debían afrontar 12 años de cárcel, pero al haber cometido el delito en 2001 quedaban al margen de esta regulación.

2)Una decisión pactada

El Departamento de Justicia es el encargado de estudiar los regímenes penitenciarios a propuesta de los diversos  centros tras estudiar el caso  de cada preso.

3) Polémica judicial

El ‘caso Mari Luz’ ha reabierto la polémica respecto al trato que se dispensa a los agresores sexuales y ha vuelto a dar voz a los partidarios de endurecer las condenas. Algunos colectivos han llegado a plantear medidas como la  cadena perpetua, la castración química o la creación de bancos de ADN para este tipo de delincuentes.

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