Lunes, 15 de Octubre de 2007

El alcalde que derrotó al urbanismo tumoral

La pelea de Diego González, único alcalde 'verde' de Andalucía, contra la construcción de un campo de golf de 18 hoyos en su pueblo, Villanueva del Rosario (Málaga).

ARTURO DÍAZ ·15/10/2007 - 17:49h

Diego es un tipo peculiar. Manos recias, de hombre de campo; ojos que miran de frente sin parpadear apenas; un habla sin rodeos... Y sin embargo, es político. De los de mucho tirón y éxito en las urnas.

Es Diego González, alcalde de Villanueva del Rosario -un pueblecito allí donde Málaga se desparrama en llanos hacia Granada-, el tipo que ha demostrado que el urbanismo loco de la última década por campos y costas es reversible. O al menos, que se puede parar, que los ciudadanos le pueden poner coto.

El Rosario, como dicen sus vecinos para abreviar y diferenciarse de El Trabuco (también Villanueva del, a pocos kilómetros) es un pueblo blanco y tranquilo. Tiene 3.470 almas y un campo feraz de olivos alrededor. Imponentes montañas lo enmarcan en un cuadro típico del campo andaluz. Lógico pues que este paraíso a media hora del aeropuerto de Málaga haya atraído a los constructores.

A Villanueva llegaron las promotoras Aifos y Grupo Mirador en 1999 con un proyecto alucinante (heredero de otro anterior) que daría la vuelta al modo de vida del pueblo: un complejo de 1.000 viviendas con campo de golf. De un golpe se iba a doblar la población, el trabajo crecería sin duda y el dinero iba a correr a raudales. Lo que no iba a fluir en abundancia sería el agua..., como en la nueva Seseña de El Pocero.

En Villanueva se quería hacer lo que el portavoz de Los Verdes en Málaga, Ángel Rodríguez, califica como "urbanismo tumoral". "Es una tendencia que vemos en zonas muy urbanizadas; como una mancha de aceite, los promotores crean una ciudad donde no existía nada cuando ya se han agotado los recursos del núcleo original más alejado, en este caso, la Costa del Sol", señala. Así, la presión urbanizadora se desplaza hacia el interior "porque hasta los turistas reniegan ya de una costa tan alterada", afirma Rodríguez.

El único alcalde ‘verde' de Andalucía

El pasado 27 de mayo se renovaron los gobiernos locales en España. Uno de los focos de atención estaba centrado en la provincia de Málaga donde cientos de demandas por delitos urbanísticos tenían enfangado el patio político. A pesar de ello la sorpresa fue mayúscula porque apenas cambiaron los cargos, incluidos los que había sospechas de corrupción.

Torremolinos, Alhaurín el Grande, Mijas, Manilva, Estepona o Tolox; en todos estos lugares se han mantenido los cargos implicados. Por eso el triunfo de González ha marcado diferencias. Ha sido el único en derrotar el anterior equipo (del PSOE, denunciado por su gestión urbanística) y casi con mayoría absoluta. Además, es el único alcalde verde de Andalucía.

González había sido concejal socialista en Villanueva. Afirma que decidió abandonar el partido cuando la alcaldesa anterior, Encarnación Martínez, concedió las licencias para la urbanización. "Eso, a pesar de los informes que indicaban que era insostenible", recuerda el regidor.

Según explica Francisco Puche, de la Fundación Nueva Cultura del Agua en la revista El Observador -publicación de referencia sobre medio ambiente en Andalucía- Villanueva se encuentra sobre un acuífero aislado, es decir, que se alimenta sólo de agua de lluvia.

Su suelo calizo hace que la descarga de agua varíe de 1.300 litros por segundo en épocas lluviosas a 10 durante el estiaje. "Los medidores registran agua de sobra y el pueblo hoy sólo consume nueve litros por segundo", asegura la ex alcaldesa, negando la mayor.

¿Agua para beber o para el campo de golf?

Pero en Villanueva llevan años con restricciones. Martínez aduce que "la red de abastecimiento es deficiente". "¿Pero cómo se iba a regar el campo de golf de la urbanización si no teníamos ni para beber?", se pregunta González.

"Por eso, cuando explicamos lo que se quería hacer todo el mundo se echó a la calle", continúa. Fue en 2004 cuando se montó una Fuenteovejuna pacífica en El Rosario: "La mitad del pueblo se manifestó". Pese a ello, el anterior consistorio siguió en sus trece.

González calcula que la inversión de Aifos y Mirador "sería de 20.000 millones de pesetas" (120 millones de euros). "Es mucho dinero, ya ve", cuenta González, como para justificar las amenazas e intentos de soborno que dice que ha sufrido.

"No puedo probarlo, pero sí, hubo gente que ofrecía dinero por votar las casas y aparecían pasquines poniéndome de ladrón", asegura. La ex alcaldesa niega que se haya lucrado: "Conmigo no se atreven a ofrecer dinero, ni siquiera a insinuarlo".

Denuncias contra el Ayuntamiento

Entre tanto se abrió un frente judicial. Ecologistas en Acción denunció porque "las obras carecen del permiso de la Confederación Hidrográfica y del informe de impacto ambiental". La Junta también apreció indicios de delito contra la ordenación del territorio y ha instado un proceso penal.

Martínez se ratifica en que "las licencias son legales". González replica que el único informe favorable fue el del técnico del Ayuntamiento y que los informes independientes dicen que no hay agua para todos.

Francisco Benítez, director de Relaciones Institucionales de Aifos asegura que ellos sólo construyen 112 viviendas y que cree "que se cuenta con todos los permisos".

El permiso para alzar 500 viviendas en el pago en cuestión está otorgado y se ha explanado el campo de golf. "Por ley tienen que regarlo con agua reciclada, pero es imposible porque un campo de 18 hoyos necesita el agua residual de 12.000 habitantes", explica el alcalde.

Así las cosas, Diego decidió presentarse a las elecciones por Los Verdes. Puerta a puerta, el hombre consiguió la mayoría. Martínez dice que su derrota no se debe a la oposición al golf sino a "las promesas personales que ha hecho el alcalde". Sea como fuere, González se quedó a 23 votos de la mayoría absoluta.

¿Y ahora qué? "Pues ahora toca revisar todo aunque las casas ya estén vendiéndose. Pero por el campo de golf no paso. Haremos lo que sea para pararlo", reta González.

"Lo que ha ocurrido en Villanueva es una llamada de atención para los políticos en los pueblos. Por muy poderoso que sea su partido, con el agua no se juega; la gente está hoy más concienciada", concluye este alcalde peleón.

EL ITINERARIO DE LA CORRUPCIÓN URBANÍSTICA EN MÁLAGA

El informe de Greenpeace Destrucción a Toda Costa de junio de este año pinta un panorama desolador de la provincia de Málaga. De las costas andaluzas, es la más urbanizada (el 59,5% del total de litoral está alicatado; sigue Cádiz, con un 32,5%). El Seprona denunció en Andalucía 3.343 construcciones ilegales en 2004 y 2005; de ellas, casi un tercio, 891, se refieren a Málaga.

Pero lo peor no ha llegado porque la superficie urbanizable también se ha desbocado. Medio Ambiente estima que hasta 2017 se construirán un millón de viviendas. Por ejemplo, ¡Mijas pretende llegar a los 475.000 habitantes!

El boletín de Criminología de la Universidad de Málaga publicó un estudio en 2003 que puso las cartas del urbanismo sobre la mesa. Se explica en cinco pasos el círculo vicioso que apuntala con ladrillos poltronas de alcalde y bolsillos de mafiosos.

Primero. Los promotores reciben un trato de favor del consistorio. Así, se obvian irregularidades y recalifican terrenos.

Segundo. La zona se hace atractiva para el blanqueo de capitales y los delincuentes adquieren propiedades. Suben los precios.

Tercero. Ya afincados, los inversores compran suelo rústico en cantidad.

Cuarto. Se infiltran en las redes clientelares para lograr convenios urbanísticos y más recalificaciones.

Y quinto: tras el control del urbanismo y el turismo, los inversores se hacen con el mando político del municipio.