Lunes, 14 de Abril de 2008

Desalojados de la Audiencia dos grapos por gritar "fascista" al tribunal

El incidente se produce al inicio del juicio que se celebra contra Marcos Martín Ponce y Maria Ángeles Ruiz Villa

SERVIMEDIA ·14/04/2008 - 12:07h


La presidenta de la Sección Cuarta de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, la jueza Carmen Paloma González Pastor, ha ordenado desalojar de la sala de vistas a los acusados Marcos Martín Ponce y María Ángeles Ruiz Villa, ambos miembros de los Grapo, después de que estos se pusieran a gritar y tildasen en repetidas ocasiones de "fascista" al tribunal que les juzga.

El incidente tuvo lugar al inicio del juicio que la Audiencia Nacional celebra contra Martín Ponce y Ruiz Villa por el robo que presuntamente perpetraron junto con el también Grapo Israel Torralba -ya condenado por estos hechos- en una sucursal de Caja Duero de Valladolid el 21 de mayo de 1999.

En el turno de primera palabra, los acusados comenzaron a hablar a la vez solicitando a gritos la puesta en libertad de su anterior abogado, Juan Manuel Olarrieta, histórico letrado de los Grapo y que fue encarcelado en enero pasado bajo la acusación de pertenecer a este grupo terrorista.

Silencio 

"Le habéis quitado de en medio, le habéis puesto una venda en la boca por hacer su trabajo, por estar comprometido con los presos políticos como nosotros", gritaban Martín Ponce y Ruiz Villa mientras la jueza González Pastor les repetía una y otra vez que se callaran en un vano intento por recuperar el control del juicio.

Después de cerca de tres minutos de arenga, la paciencia del Tribunal llegó a su fin y González Pastor ordenó a los agentes de la Policía Nacional que desalojaran de la sala a los acusados porque estos no tenían "ningún interés en ser juzgados". Por lo tanto, el juicio continuó sin ellos.

El fiscal encargado del caso, Fernando Burgos, pide para Martín Ponce y Ruiz Villa seis años y medio de prisión por considerales autores de un delito de terrorismo. Los 66.036 euros que los Grapo se llevaron de la sucursal bancaria nunca pudieron ser recuperados.