Domingo, 13 de Abril de 2008

Argentina sufre para eliminar a Suecia

Nalbandián rompió a llorar al concluir el partido que selló el pase de su país a las semifinales de la Davis contra Rusia

FEDERICO PEÑA ·13/04/2008 - 21:21h


David Nalbandián llora. El sueco Robin Soderling (39º) camina en una pierna. Los diez mil espectadores del Parque Roca corean eufóricos "Olé, Olé, Olé... Da-vid, Da-vid". El escenario porteño en el que Argentina selló el pase- 3-1 ante Suecia- a las semifinales de la Copa Davis tras una batalla maratónica de 4 horas y 15 minutos da cuenta de un partido en el que la emoción, los nervios y el viento se impusieron al buen juego.

El argentino debió sudar sangre para darle el pase a su país frente a Suecia, por 6-4, 1-6, 4-6, 6-4 y 9-7. Ahora Argentina jugará como local frente a Rusia entre el 19 y el 21 de septiembre. Nalbandián tuvo que apoyarse en el público y batallar muy duro para mantener su invicto como local representando a Argentina en la Copa Davis. Después de imponerse en la primera manga por 6-4, el argentino perdió dos sets seguidos y comenzó el cuarto parcial con una desventaja de 0-2. El partido se le daba mal, el juego peor. Incluso llegó a arrojar su raqueta y se quejó por el mal estado del polvo de ladrillo.

Entonces, el aliento de 10.000 almas resultó vital para compensar las muchas falencias en el juego del cordobés. No había margen para el error. Pero Nabaldián seguía pidiendo la fuerza del público alzando los brazos y pidiendo aliento- "¡vamos!". Fue el momento bisagra del partido, y Nalbandian lo dio vuelta y cerró la manga por 6-4. 

El sueco soportó con estoicismo los silbidos y los gritos cada vez que se disponía a sacar. Incluso cuando en el quinto set Nalbandián estaba adelante por 5-4 y con tres match-points a su favor. El argentino no pudo definirlo y en el game siguiente se vio obligado a salvar su saque.

Como en la Copa Davis no hay tie break en el último set, Nalbandián tardó en romper la igualdad. Fue en el quinto match-point, cuando Soderling se atendió por una dolencia en el pie y en desventaja por 7-8. Una derecha larga del sueco decretó el final de un larguísimo y arduo partido, con una cuota de emoción que no se veía hace mucho tiempo en el escenario argentino. Argentina se impuso 3-1 en la serie, y ahora espera por Rusia.

A la espera de Rusia

El viernes, el capitán sueco Mats Wilander dio con un diagnóstico sobre el equipo argentino que se mostró cierto: "Esta Argentina es candidata, pero no tanto como aquella de 2006". Fue una premonición. El viernes la serie quedó empatada 1-1 tras la victoria de Nalbandian a Thomas Johansson y la paliza de Soderling a José "Chucho" Acasuso. El sábado, Nalbandián y Cañas desnivelaron la serie a favor de Argentina tras vencer en dobles a Jonas Björkman y Robert Lidnstedt.

La victoria de Nalbandián le permitió al equipo argentino avanzar, por quinto año desde que está en el Grupo Mundial -el tercero con Luli Mancini de capitán-, a semifinales de la Davis. Ahora espera por Rusia, un rival que cuenta con una paleta de jugadores muy superior a la de Suecia. Davydenko, Safin, Youzhny y Andreev vienen de derrotar a la República Checa en polvo de ladrillo y pondrán a prueba el nivel del equipo argentino. 

Por las dudas, Nalbandián, héroe absoluto de la tarde, ya anticipó un pedido al público. "Necesitaremos más aliento aún de este magnífico público", dijo entre lágrimas.