Lunes, 15 de Octubre de 2007

Dustin Hoffman y Emma Thompson ruedan en Londres una comedia romántica

EFE ·15/10/2007 - 16:48h

EFE - El actor norteamericano Dustin Hoffman durante el rodaje de su nueva película 'Last Chance Harvey', en Londres, Reino Unido. Hoffman protagoniza la película junto a la actriz británica Emma Thompson, los dos ganadores de dos Oscar. EFE

El joven director británico Joel Hopkins ha conseguido reclutar para su segunda película, la comedia romántica "Last Chance Harvey", a dos grandes estrellas como Dustin Hoffman y Emma Thompson, cada uno de ellos ganador de dos Oscar de Hollywood.

Hopkins, de 36 años, logró un premio Bafta (de la academia del cine británica) a una ópera prima con "Jump Tomorrow" en 2002 y, seis años más tarde, acaba de empezar el rodaje en Londres de su segunda película.

Para ella ha reunido al norteamericano Dustin Hoffman, ganador del Oscar por "Kramer contra Kramer" (1979) y "Rain Man" (1988), y a la británica Emma Thompson, que a la estatuilla a la mejor actriz por "Regreso a Howards End" (1992) sumó otra como mejor guionista por "Sentido y sensibilidad" (1995).

Ambos coinciden en "Last Chance Harvey", una comedia romántica sobre la relación entre un hombre y una mujer, que se encuentran de manera fortuita en la capital británica y, desde entonces, sus vidas se transforman drásticamente.

Harvey, a quien Hoffman da vida en el filme, es un neoyorquino que malvive con los ingresos que le genera su trabajo como creador de eslóganes publicitarios, una rutina que romperá el encuentro con el personaje encarnado por Thompson cuando acude a la boda de su hija.

Preguntado sobre qué es lo que le atrajo del papel, el actor dijo que tres cosas influyeron en su decisión: material nuevo, un personaje que no había interpretado antes y la posibilidad de trabajar con un equipo que le atraía.

"Es una comedia romántica y muy triste. Y mientras escribía el guión, soñaba con la posibilidad de que Dustin y Emma encarnasen a mis personajes, pero nunca se me ocurrió que el sueño podría convertirse en realidad", afirma a su vez el realizador, citado hoy por The Times.

"Será como una de las viejas comedias en blanco y negro, sólo que en color. Es una historia muy simple, muy honesta, en la que lo que cuentan son los personajes, más que el argumento", subraya el director.

La acción se desarrolla en la capital británica, y el realizador, cuyos padres son arquitectos y que estudió bellas artes en Inglaterra y cine en la New York University, confía, según explica, en retratar bien su ciudad.