Sábado, 12 de Abril de 2008

La guerrilla va camino de ganar en las urnas en Nepal

Los maoístas podrán dirigir un Gobierno de coalición

PÚBLICO.ES / AGENCIAS ·12/04/2008 - 18:38h

El victorioso Prachanda, enterrado bajo guirnaldas. AP

Los antiguos guerrilleros maoístas se han colocado en primera posición en el recuento de las elecciones a la Asamblea Constituyente de Nepal. El Partido Comunista Marxista Leninista va por delante en 65 de las 122 circunscripciones electorales en las que han comenzado a sumarse los votos.

Los maoístas se han hecho con 23 de los 33 escaños ya asignados por la comisión electoral.

“Es la victoria del pueblo”, cantaban ayer centenares de seguidores de los probables vencedores de las elecciones, muchos con la imagen de la hoz y el martillo pintada en sus caras y con banderas maoístas cubriendo sus cabezas.

La Asamblea elegida tendrá como función redactar una nueva Constitución, un texto que probablemente pondrá fin a 240 años de monarquía.

“A este ritmo, los maoístas serán el primer partido de la Asamblea”, dijo Kunda Dixit, director del semanario Nepali Times. “La tendencia sugiere que había un abrumador deseo de cambio, paz y desarrollo entre los votantes, en especial entre los más jóvenes”.

El resultado será recibido con algo más que sorpresa en Washington. El movimiento ganador de los comicios está considerado una organización terrorista por Estados Unidos. El líder del partido, Prachanda, obtuvo una clara victoria en su circunscripción.

Con un gran número de guirnaldas en torno al cuello, declaró su convicción de trabajar por un “acuerdo de unidad nacional con todos los partidos”. Los analistas creen que los maoístas no conseguirán la mayoría absoluta y deberán encabezar un Gobierno de coalición.

El antiguo movimiento guerrillero ha abandonado en general el lenguaje de Marx y Mao, habitual durante la guerra civil que se cobró 13.000 víctimas. En su programa no aparecen las nacionalizaciones, y sí estrategias de colaboración entre el sector público y privado. Apoya la reforma agraria y la justicia social, y al mismo tiempo acepta la globalización como un hecho irreversible.