Lunes, 15 de Octubre de 2007

Con Veltroni como secretario general, el PD aspira a revolucionar la política en Italia

EFE ·15/10/2007 - 15:11h

EFE - Imagen de archivo de Walter Veltroni. EFE

Con la elección del alcalde de Roma, Walter Veltroni, como secretario general, comienza a dar hoy sus primeros pasos el nuevo Partido Demócrata (PD), que aspira a revolucionar el panorama de la política italiana y acabar con el minifundio partidista.

Veltroni ha logrado un respaldo del 75,63 por ciento de los votantes en las elecciones primarias celebradas ayer, según datos oficiales a las 07.00 hora local (05.00 GMT) cuando se llevaba algo más de la mitad del escrutinio.

La amplia victoria de Veltroni y la gran participación, entre 3,3 y 3,5 millones de electores, han firmado el acta de nacimiento del PD, cuya principal vocación es acabar con la fragmentación de partidos en Italia.

El cuarteado espectro político está formado por treinta partidos presentes en el Parlamento, cosidos como parches en dos grandes alianzas: la de centroizquierda, representada por la Unión, con 16 formaciones, y la centroderecha, agrupada en la Casa de las Libertades, con catorce.

"Hoy hemos cambiado la política en Italia; hemos cambiado la estructura de los partidos que mañana no podrán ser así: los partidos 'torre de marfil' se han acabado", ha explicado Mario Adinolfi, quien competía con Veltroni por la secretaría general del PD.

Para él, como para algunos analistas políticos, la aparición del PD obliga a la creación de un partido de amplio espectro en el centroderecha y a una reagrupación de los grupúsculos de la extrema izquierda.

Incluso el primer ministro, Romano Prodi, expresó anoche su deseo de que "el centroderecha use instrumentos análogos" en referencia a las primarias y a la creación de un gran partido, lo que aseguró sería "un gran paso adelante" para el país.

De hecho, el líder de la oposición Silvio Berlusconi ha propuesto a sus socios en varias ocasiones la formación de un único partido y el silencio que mantiene desde ayer sobre las primarias del PD es muy significativo en un personaje que acostumbra a no dejar de estar presente en todos los acontecimientos políticos.

El intento de adelgazar las coaliciones para engordar un sólo partido choca con el divismo de los políticos italianos, fenómeno que facilita la existencia de tanta formación y tanta parcelación ideológica.

De momento, los socios de Berlusconi han declinado amablemente esas invitaciones para formar un gran partido, precisamente porque, como ahora ocurre en el PD, la elección en primarias supone en la práctica un billete de ida para ser candidato de Gobierno.

Sin embargo, como es habitual en Italia, las reacciones y los cruces de análisis se multiplican hoy con la variedad que le caracteriza.

Así hay quien ve que el PD agrupa tan sólo a dos partidos, los Demócratas de Izquierdas y La Margarita, matrimonio de los ex comunistas con el centrismo católico, y que sólo obtendría un 30 por ciento de los votos.

Con ese porcentaje, el PD se vería obligado a mantener los pactos que ahora sostiene a derecha, con la formación Unión Democrática para la República (UDEUR), inscrita en el Partido Popular Europeo, y a izquierda, con Refundación Comunista.

El flamante secretario general no lo ve así y en declaraciones recogidas hoy por "Corriere della Sera" señala que el porcentaje de votos para el PD puede ser del 37 o el 40 por ciento, lo que aligeraría sus ligaduras.

El nacimiento del PD ha dado lugar, además, a distintas interpretaciones colaterales.

Así, mientras los dirigentes del PD han aprovechado al alta participación en las primarias para presentarla como un respaldo al Ejecutivo, el centroderecha ha visto una oportunidad para enfrentar al actual primer ministro y presidente del PD, Romano Prodi, con el nuevo secretario general y previsible candidato a jefe de Gobierno.

El centroizquierda, con Veltroni a la cabeza, también ha visto en esa gran participación un rechazo a lo que en Italia se ha dado en llamar "antipolítica".