Viernes, 11 de Abril de 2008

Doce víctimas del terrorismo relatan en un documental "el olvido de los 70 y 80"

EFE ·11/04/2008 - 14:19h

EFE - El director Jaime de Armiñán y la actriz Cuca Escribano, durante la presentación de la película "14, Fabian road", en la sección oficial de largometrajes a concurso del undécimo Festival de Cine Español de Málaga.

Doce familiares de víctimas del terrorismo relatan el olvido y desafecto al que se enfrentaron durante las décadas de los 70 y 80 en España dentro del documental "Sin vendas en la memoria", que se presenta hoy en sesión especial del undécimo Festival de Cine Español de Málaga.

Esta producción trata de mostrar la polifonía de voces que hay en las víctimas del terrorismo en Euskadi desde los años oscuros porque "no presentan una única visión, cada uno tiene una forma de pensar y sólo coinciden en la necesidad de paz y de que el terrorismo termine", ha explicado hoy el director, Manuel Palacios.

Ha señalado que se trata del "proyecto más difícil" que ha tenido nunca entre manos porque "es muy duro mantenerte frío cuando estas viendo el dolor delante de ti".

El desarrollo del largometraje se produce con los protagonistas andando, porque después de los atentados "ellos siguieron caminando hacia delante" y para buscar un contexto "en el que se olvidaran de las cámaras", ha añadido Palacios, que ha hecho hincapié en que su propósito fundamental era "no existir como director y que sólo existieran ellos".

Cristóbal Díaz, hijo de un policía nacional de su mismo nombre que murió en 1989 en Bilbao tras los disparos de un francotirador etarra, cuenta como el documental "pone voz a los que se han mantenido en silencio y anonimato desde hace muchos años".

Con la voz quebrada recuerda el "caso fortuito" de su padre, que murió cuando sustituía unos minutos a un compañero en una guardia, cuando él solo tenía 7 años y a su progenitor le quedaban "un par de semanas" para volver a Sevilla, donde vivía la familia.

Para Díaz, con actos como este "parece que el gobierno vasco quiere recompensar la falta de cariño" de aquella época, en la que las víctimas del terrorismo se veían "en una soledad lamentable".

De hecho, relata como el asesinato de su padre "fue relegado a las páginas de sucesos" porque importaba más la liberación del empresario Emiliano Sevilla, que se produjo el mismo fin de semana.

Díaz "nunca" perdonará el asesinato de su padre porque "no ha habido ningún arrepentimiento público de los asesinos" y porque tras casi veinte años "el caso sigue impune" y no se puede perdonar a nadie sin ponerle cara.

"Documentales como este son el inicio para que haya un reconocimiento social y se honre a la memoria", ha añadido Díaz, que también se ha referido a los "sentimientos enfrentados" que siente contra "quienes te arrebataron a tu padre de forma tan vil".

Por su parte, la consejera de Cultura del gobierno vasco, Miren Azkarate, ha explicado que el documental es uno de los mecanismos con los que su administración recompensa "tantos años de olvido" y ha reiterado "el compromiso firme y rotundo con las víctimas del terrorismo y con el desarrollo de políticas que promuevan los valores de memoria, justicia y dignidad que le son propias".

Ha destacado "la serenidad y la crudeza con la que se relata lo ocurrido" y la polifonía de voces "en la expresión sincera de un mismo sentimiento".