Lunes, 15 de Octubre de 2007

Aumenta la presión sobre Brown tras una quincena horrible para los laboristas

EFE ·15/10/2007 - 12:04h

EFE - Imagen de archivo del primer ministro británico y líder del Partido Laborista, Gordon Brown. EFE

El primer ministro británico, Gordon Brown, se ve sometido a presiones crecientes por parte del sector de simpatizantes de su predecesor, Tony Blair, tras lo que el diario "The Guardian" califica de una quincena "horrible" para los laboristas.

Algunos destacados representantes de ese sector, que pidieron el anonimato, indicaron a ese periódico la posibilidad de pasar a la acción a menos que el líder laborista dé al partido gubernamental una orientación que les satisfaga.

Las expectativas despertadas -y luego defraudadas- sobre la posibilidad de elecciones anticipadas, este otoño, han representado un fuerte revés para los laboristas, que se ha reflejado en los sondeos sobre intención de voto.

El último, publicado por el dominical "The Sunday Telegraph", da a los conservadores un 43 por ciento frente a un 36 por ciento para los laboristas y un 14 por ciento a favor de los liberales demócratas.

Se trata de la mayor ventaja conservadora desde hace quince años, lo que resulta humillante para un primer ministro que hace sólo un mes parecía querer machacar en las urnas a los conservadores de David Cameron.

Un íntimo de Tony Blair, su ex ministro de Justicia lord Falconer, publicó el domingo un artículo en el portal de internet del diario "The Times" en el que advertía a Brown de que ya no basta con capear las crisis como hasta ahora.

Antes de que Brown decidiera dar marcha atrás en su propósito de adelantar las elecciones, el primer ministro y sus partidarios se ufanaban de lo excelentemente que el líder laborista había manejado las crisis surgidas en sus primeros meses de mandato: desde los atentados terroristas frustrados de Glasgow y Londres hasta la crisis del banco Northern Rock.

Según lord Falconer, un partido no se renueva sólo con el cambio de líder, y no basta tampoco la simple gestión de los problemas que se vayan presentando, sino que "es preciso convencer a los electores de que la visión del futuro (que tiene el líder) es compartida por el público".

Irwin Stelzer, asesor de Rupert Murdoch, cuyos periódicos apoyaron en todo momento a Tony Blair, escribe hoy en "The Guardian" que el magnate de la prensa australiano se ha percatado del resurgir de los conservadores bajo Cameron, con lo que parece insinuar que aquél podría decidir apoyar ahora a los "tories".

Por cierto que Brown agasajó a Murdoch en la residencia de campo de los primeros ministros, en Chequers, justo el fin de semana en que decidió no convocar elecciones anticipadas ante los primeros sondeos desfavorables para su partido.