Jueves, 10 de Abril de 2008

Mueren asfixiados en Tailandia 54 inmigrantes birmanos hacinados en un camión

EFE ·10/04/2008 - 08:27h

EFE - Un campesino tailandés trabaja en un arrozal de la provincia de Chiang Mai, al norte de Tailandia.

Un total de 54 inmigrantes ilegales birmanos murieron asfixiados cuando eran transportados en un camión de pescado, durante una las cotidianas operaciones de tráfico de personas en Tailandia.

Además, otros 47 irregulares que también viajaban hacinados en el vehículo lograron sobrevivir, aunque 21 de ellos fueron trasladados en estado semiconsciente a hospitales locales.

El siniestro ocurrió anoche en la provincia de Ranong, al suroeste del país y limítrofe con Birmania, donde operan las bandas dedicadas al contrabando de irregulares que trabajan como jornaleros en la agricultura o la construcción, informaron hoy fuentes policiales.

El jefe de la comisaría provincial, coronel Kraithong Changtongbaind, explicó que cuando los agentes llegaron al lugar tras recibir una llamada de socorro, hallaron 54 cadáveres -37 mujeres y 17 hombres- en el interior del vehículo, de unos seis metros de largo por dos de ancho.

Añadió que el conductor huyó del lugar poco después de detener el vehículo tras escuchar los gritos de auxilio y los golpes que daban los inmigrantes en las paredes del contenedor, mientras el según oficial de la comisaría, coronel Narin Bussayawit, dijo desconocer el motivo por el que el conductor no puso en marcha el sistema de ventilación.

Por su parte, algunos supervivientes relataron que el conductor se negó en todo el momento a encender el sistema de aireación durante las dos horas de trayecto que se inició en Victoria Point, un pueblo pesquero y punto habitual de tránsito de la inmigración ilegal.

El chófer es buscado por la Policía, que logró localizar al propietario del camión, quien afirmó desconocer que su vehículo se iba a emplear para transportar a trabajadores clandestinos birmanos.

La televisión mostró imágenes de los equipos de rescate sacando del camión los cuerpos de los inmigrantes, que luego fueron colocados en el almacén de una organización caritativa a la espera de que llegaran los investigadores.

El camión fue encontrado a unos seis kilómetros de la misma costa en la que el pasado miércoles desembarcaron los inmigrantes llegados en una barcaza desde Birmania.

Changtongbaind señaló que los birmanos pagaron cada uno 10.000 bat (unos 314 dólares) para ser transportados hasta la turística provincia de Phuket, situada a unos 150 kilómetros al sur de la de Ranong, donde se concentra la mayor parte de esos irregulares.

El salario mínimo diario para los empleados públicos en Birmania asciende a 0,10 dólares mientras que en el privado es de 0,80 dólares y el de los trabajadores agrícolas desciende a 0,40 céntimos de dólar.

La Policía anunció que llevará a cabo una investigación para identificar a los miembros de la banda de traficantes de personas, un negocio ilegal que ha crecido durante la última década y mueve millones de dólares.

Grupos defensores de los derechos humanos denuncian habitualmente los abusos y el régimen de explotación a los que son sometidos los inmigrantes birmanos por parte de los empresarios sin escrúpulos.

Según el Ministerio de Trabajo, este colectivo representa el grueso de los cerca de los 540.000 extranjeros que disponen de permiso oficial de trabajo en Tailandia, pero otros cálculos afirman que el país también acoge a más de un millón de birmanos de forma ilegal.

Los inmigrantes sin su documentación en regla se encargan, por lo general, de aquellos empleos que los tailandeses rechazan por ser demasiado sucios, peligrosos o por estar mal pagados, según Amnistía Internacional.

Además, las mafias les pagan salarios por debajo del sueldo mínimo en Tailandia, y se arriesgan en todo momento a ser arrestados o deportados.

En diciembre del año pasado, las autoridades hallaron flotando cerca de la costa los cuerpos sin vida de 22 birmanos que al parecer fallecieron ahogados cuando se hundió la embarcación que les llevaba a Tailandia.