Miércoles, 9 de Abril de 2008

El enfriamiento económico de EE.UU. debilitará pero no estrangulará a América Latina

EFE ·09/04/2008 - 17:11h

EFE - El FMI destaca en su último informe semestral "Perspectivas Económicas Mundiales" que la tendencia representa un cambio frente a periodos pasados, cuando los impactos externos pasaron una factura mucho más alta a la región.

El enfriamiento económico de EE.UU. debilitará pero no estrangulará a Latinoamérica, que crecerá un 4,4 por ciento este año y un 3,6 por ciento en el 2009, por debajo del 5,6 del 2007, según el Fondo Monetario Internacional (FMI).

El dato de crecimiento para el 2008 es ligeramente superior al adelantado en octubre pasado, cuando el Fondo vaticinó que Latinoamérica crecería un 4,3 por ciento.

El organismo financiero destaca en su último informe semestral "Perspectivas Económicas Mundiales" que la tendencia representa un cambio frente a periodos pasados, cuando los impactos externos pasaron una factura mucho más alta a la región.

En el recuento regional destaca el crecimiento del siete por ciento en Argentina y Perú, los dos alumnos aventajados.

México, por el contrario, está en el vagón de cola, con un crecimiento real -ajustado por inflación- del dos por ciento en el 2008 y del 2,3 en 2009.

El estudio menciona que la mejora en los fundamentos económicos regionales, como la reducción de la deuda externa, el aumento de las reservas y el fortalecimiento de los balances empresariales y gubernamentales, han permitido que América Latina sea más resistente a los contratiempos externos.

Otro de los factores que ha ayudado a la región a capear el temporal procedente del norte es el crecimiento sostenido de economías emergentes como China y la India, lo que ha mantenido altos los precios de las materias primas que se producen en la región a pesar de la desaceleración en las economías avanzadas.

Aun así, el Fondo insta a los gobernantes latinoamericanos a tomar precauciones ante un posible deterioro adicional de las condiciones económicas a nivel global.

"La primera línea de defensa contra una mayor debilidad debería de ser la política monetaria", afirma el informe.

El Fondo cree que eso es particularmente cierto en países como Brasil, Chile, Colombia y México, que han establecido con éxito objetivos de inflación que han permitido que las expectativas en ese frente sean más claras que en el pasado.

El organismo financiero recomienda a los reguladores que mantengan las espadas en alto ante la amenaza inflacionaria, "sobre todo ante la posibilidad de rápidos y continuados incrementos en los precios de los alimentos y la energía".

El Fondo adelanta un repunte de los precios este año en la mayoría de países, desde Argentina, donde la inflación alcanzará el 9,2 por ciento, a Brasil (4,8%), Perú (4,2%) o Venezuela (25,7%).

El organismo pronostica que las presiones sobre los precios cederán en el 2009, en todos los países, a excepción de Venezuela donde se prevé que la inflación alcance el 31 por ciento.

Por lo demás, los economistas del FMI creen que los países que han reducido la deuda pública a niveles sostenibles tienen ahora un mayor margen de maniobra y podrían permitirse un cierto incremento del déficit de verse en aprietos.

Chile es uno de los que podrían recurrir a esa vía.

"Otros países necesitarán actuar con cautela y algunos podrían afrontar serias reducciones en los ingresos ante una caída en los precios de las materias primas y en los beneficios empresariales, lo que requeriría un mayor control del gasto para mantener el desempeño fiscal en una vía sostenible", afirma el estudio.

El Fondo recomienda, asimismo, que el mayor control sobre los presupuestos gubernamentales se combine con reformas para mejorar la eficiencia del gasto público y la viabilidad de los sistemas de seguridad social.

El informe recuerda los avances realizados por México durante el último año para impulsar la reforma fiscal, un esfuerzo que se observa también en otros países como Brasil, Perú y Uruguay.

Aun así, el Fondo precisa que la citada reforma fiscal es todavía un "proceso en marcha".

Para finalizar, el informe divulgado hoy insiste en que es necesario crear los marcos reguladores necesarios para invertir en energía e infraestructura, así como desarrollar mercados laborales más flexibles.