Domingo, 14 de Octubre de 2007

Condoleeza Rice inicia una gira inútil por Oriente Medio

Curándose en salud, Rice se sumó a los comentarios del Gobierno israelí de las últimas semanas y advirtió que no hay que crear "demasiadas expectativas". De otra manera, lo que se consiga al final podría parecer demasiado poco.

EUGENIO GARCÍA GASCÓN ·14/10/2007 - 20:49h

La secretaria de Estado estadounidense Condoleezza Rice charla con el primer ministro israelí Ehud Olmert en la oficina de éste en Jerusalén. EFE / MATTY STERN

La secretaria de Estado está sondeando a los dirigentes israelíes para ver si se puede elaborar un vago calendario sobre la negociación entre israelíes y palestinos tras la conferencia, así como lo que denominó un "horizonte diplomático". Pero los israelíes rechazan frontalmente un calendario preciso.

Los palestinos quieren que en Annapolis se aborden las cuestiones esenciales, como Jerusalén o los refugiados, pero Israel tampoco desea hablar de estos asuntos en términos concretos y sólo quiere generalidades. Por eso mismo, los israelíes se niegan a elaborar un documento detallado.

La secretaria de Estado dedicó la primera jornada de la gira a tratar de persuadir a los barones israelíes para que cedan algo y para ello se entrevistó nada menos que con cinco ministros, además de con el jefe de Gobierno, Ehud Olmert.

Uno de ellos, que también es viceprimer ministro, Eli Ishai, del partido ultraortodoxo Shas, advirtió a Rice que el Gobierno "se colapsará" si en Annapolis se abordan las cuestiones esenciales. "Israel espera que los Estados Unidos no guarden ninguna sorpresa", añadió Ishai.

Los israelíes, sin embargo, sí guardan sorpresas. La semana pasada, el Ejército autorizó el inicio de obras en la Zona

E-1, un área de 110 hectáreas situada en los territorios ocupados, justo al este de Jerusalén, con la que Israel pretende estrangular la zona palestina de la ciudad y aislarla de las demás poblaciones de Cisjordania.

3.000 viviendas

Aunque Rice también se entrevistó con el titular de Defensa, el laborista Ehud Barak, no consta si la secretaria de Estado sacó a colación estas obras faraónicas, que prevén la construcción de más de 3.000 viviendas para colonos judíos en tierra palestina.

Lo único que el entorno de Barak filtró a la prensa es que ocurra lo que ocurra el Ejército se reserva el "derecho de libertad de acción" para atacar las ciudades palestinas en el futuro. Y que, como "gesto de buena voluntad", el Ejército retirará uno de los centenares de controles militares que hay en los territorios ocupados.

Anoche, Rice cenó con el primer ministro palestino, Salam Fayyad, y mañana se reu-nirá con Mahmud Abás.

En medios diplomáticos se comenta que la conferencia de Annapolis es simplemente lo que los israelíes denominan un "ka-ilu", que se traduce literalmente por un "como si". Es decir, una maniobra dilatoria de EEUU e Israel destinada a aparentar que se está trabajando para resolver el conflicto de manera que los europeos, que desde hace años están callados, continúen sin abrir la boca para que Israel pueda seguir construyendo a su antojo en los territorios ocupados.