Martes, 8 de Abril de 2008

Dirigir a dúo, una tarea que requiere tanto consenso como generosidad

EFE ·08/04/2008 - 18:41h

EFE - El actor Adriá Collado (i), el director Guillermo Groizard y la actriz Nuria Gago durante la presentación de la película "Proyecto Dos", que concursa en la sección oficial de largometrajes de la undécima edición del Festival de Cine Español de Málaga.

Dirigir una película a dúo es una tarea que tiene sus ventajas pero que también requiere buenas dosis de capacidad de consenso y de generosidad en los momentos en los que surgen diferencias, según varios directores que han pasado por esta experiencia.

Jaume Balagueró y Paco Plaza -que han dirigido juntos "Rec"-, Félix Sabroso y Dunia Ayaso -"Perdona bonita pero Lucas me quería a mí"- y Roger Gual -que dirigió junto a Julio Wallovits la premiada "Smoking room"- han participado hoy en una mesa redonda sobre la dirección a dúo en el undécimo Festival de Cine Español de Málaga.

Balagueró ha recordado cómo conocía a Plaza por coincidir en festivales de cortometrajes, y su primera colaboración se produjo con el documental sobre la gira de "Operación Triunfo".

Ya en "Rec", el proceso de escritura del guión entre ambos fue "muy festivo", con un sistema de trabajo a través de una "tormenta de ideas" mediante aportaciones de ambos, según Balagueró, que ha desvelado que pactaron que "cualquier cosa que a alguno de los dos no le gustara nada, no estaría en la película".

A Plaza le parece "implanteable" dirigir en pareja una película de ficción, porque en "Rec" había "una idea de tratarla como un documental", y durante el rodaje ambos se "complementaron" más que repartirse las tareas.

Entre las ventajas de la dirección a dúo, Plaza ha citado que esta modalidad es "mucho más relajada" a la hora de la promoción de la película, al poder atender los dos las entrevistas.

Cuando se fraguó "Smoking room", Wallovits estaba en Nueva York y Gual en Amsterdam, según ha explicado éste, por lo que el proyecto se desarrolló por correo electrónico.

Después de esa película, ambos tomaron "caminos distintos" porque Gual tenía "la necesidad de contar una historia muy personal", que se convirtió en "Remake", y Wallovits siguió por una línea experimental con "La silla", aunque siguen siendo amigos y no descartan volver a trabajar juntos.

En "Smoking room" ambos se repartían el trabajo "de manera muy natural" y hacían "un poco de todo", ha dicho Gual, que recuerda "grandes discusiones" como la que les llevó a suprimir un personaje completo de la historia.

La pareja más estable de las participantes en la mesa redonda es la formada por Sabroso y Ayaso, que reconocen que entre ambos hay "mucha complementariedad" y han pasado de repartirse las tareas en sus primeros trabajos a "fusionarlas" en las siguientes.

Ayaso ha admitido que tienen "dos caracteres muy fuertes", por lo que "la parte de la idea y la escritura es un horror", aunque "ser dos voces es positivo ante el productor", porque cuando hay que defender alguna idea "se tienen más respuestas preparadas".