Domingo, 14 de Octubre de 2007

Manuela Vargas es despedida por familiares y artistas de su generación

EFE ·14/10/2007 - 16:57h

EFE - En la imagen, Manuela Vargas, junto a Joaquín Cortés en un ensayo de la obra "Pasión Gitana". EFE

La bailaora sevillana Manuela Vargas, fallecida en Madrid el viernes pasado a los 69 años, fue enterrada hoy en el cementerio de San Fernando de Sevilla, donde fue despedida por familiares, amigos y numerosos artistas de su generación.

Un día lluvioso sirvió para despedir a la bailaora, que el año pasado recibió la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes y que, pese a haber residido muchos años en Madrid, expresó a sus familiares su deseo de ser enterrada en su ciudad natal.

Entre el centenar de asistentes al entierro no había ninguna autoridad municipal ni autonómica, si se exceptúa al director de la Bienal de Arte Flamenco de Sevilla, Domingo González, quien ha acompañado a los familiares de la fallecida y, en declaraciones a Efe, ha resaltado la conexión que entre baile y danza tuvo siempre el recorrido artístico de Manuela Vargas.

Sus hijas Rocío y Macarena y su hermana Carmen, cuyo nombre artístico como bailaora fue "Bolo", han sido algunos de los familiares de la bailaora que han asistido al cementerio, junto a numerosos artistas como Antonio Fernández "Fosforito", Josefa Cotillo "La Polaca", Matilde Coral, Cristina Hoyos, Manuel Marín y Salvador Távora, entre otros.

El coreógrafo y maestro del baile Manuel Marín fue, de los artistas que hoy asistieron al entierro, uno de los que más relación sostuvo con la fallecida, a quien conoció en sus juveniles tiempos de "El Guajiro", donde una adolescente Manuela Vargas se dio a conocer como artista.

Manuel Marín le hizo las coreografías de la "Fedra" que Manuela protagonizó bajo la dirección de Miguel Narros, y ha dicho de ella a Efe que "aunque suene a tópico, era excepcional porque nunca fue una bailaora de estudio, era irrepetible y nunca hacía dos veces lo mismo; aunque no fuera una bailaora muy técnica era todo a la vez, flamenca y contemporánea, era Marta Graham y era Carmen Amaya; tenía algo que no se aprende".

Entre las coronas que acompañaron el féretro había una que hacía referencia a otra de sus interpretaciones de un personaje clásico, ya que una de las bandas decía: "Medea, no te olvidamos. Antonio Alonso, tu Jasón".