Martes, 8 de Abril de 2008

El debate de investidura hereda las discrepancias de la pasada legislatura

Zapatero y Rajoy continúan sin acercar posiciones en temas como la economía o la política antiterrorista

LUIS REPISO / GUILLERMO RODRÍGUEZ ·08/04/2008 - 17:20h

 

El candidato a la presidencia, José Luis Rodríguez Zapatero, debía demostrar que, realmente, el Gobierno que presidirá la próxima legislatura cuenta con un plan para atajar los efectos de la crisis económica, o "desaceleración", como prefiere definir el propio líder socialista.

Por contra, Mariano Rajoy estaba obligado a constatar ante los suyos —cada vez más escépticos— que dispone de suficiente recorrido como para presentar una oposición sólida los próximos cuatro años.  Su primera frase ha cerrado las críticas que aventuraban una oposición tibia:  "Para disipar las dudas cuanto antes: votaré no a su investidura". 

El tiempo pasa, aunque en muchas ocasiones da la sensación de que en el Congreso se ha estancado. Los reproches mutuos entre Zapatero y Rajoy han recordado en muchas ocasiones a los que se protagonizaron la pasada legislatura. Por parecerse, hasta el nuevo presidente de la Cámara Baja, José Bono, ha tenido que llamar al orden al diputado conservador Miguel Arias Cañete por interrumpir el discurso del candidato a presidente.

La economía, estrella 

La economía ha copado buena parte de los discursos de ambos políticos. Pero el de Zapatero, por ser el que deberá ejecutar los mecanismos para minimizar los efectos de la crisis, interesaba más.

Las palabras más repetidas por José Luis Rodríguez Zapatero

De los 42 folios de su discurso, Zapatero sólo ha dedicado uno y medio al terrorismo y siete a la economía, lo que le ha permitido tener tiempo suficiente como para levantar las cartas: tras reconocer la "incertidumbre" que sienten los españoles ante la "desaceleración", ha anunciado la puesta en marcha inmediata de medidas para afrontar la recesión: la deducción de 400 euros a los contribuyentes; un plan de recolocación para los parados de la construcción; la posibilidad de ampliar el plazo de las hipotecas sin coste; la agilización de la devolución del IVA a los empresarios y la bonificación a los que contraten a mujeres de entre 45 y 64 años han sido las más relevantes.

De los 42 folios de su discurso, Zapatero dedicó uno y medio al terrorismo y siete a la economía
 

Existe desaceleración. Pero al igual que repitió como un mantra durante la campaña electoral, Zapatero ha asegurado que España está "más preparada que nunca" para afrontarla.

Como era previsible, Rajoy ha discrepado de forma radical: ha tildado de "parches" o "especie de tranquilizantes" las medidas urgentes del candidato a la presidencia. A juicio de Rajoy, la situación es todo menos buena."Ya no se pueden ocultar" problemas como el aumento de la inflación y del paro, especialmente en el sector de la construcción, ha recordado.

"No somos más fuertes" sino "más vulnerables" porque las familias y las empresas están "muy endeudadas", porque España tiene el "segundo déficit exterior más alto del mundo" y porque el diferencial de inflación con la zona euro se ha triplicado en los últimos ocho meses y el país ha perdido competitividad", ha abundado.

Acuerdos 

Las discrepancias en economía se han materializado en un sí pero no para alcanzar un acuerdo entre PP y PSOE para la próxima legislatura. O, por lo menos, para reducir el grado de crispación vividos los últimos cuatro años. "Tranquilicémonos todos", ha pedido el líder de los conservadores al socialista. 

Así, en la cuestión de ETA, Rajoy se ha mostrado dispuesto "a cualquier acuerdo" siempre y cuando se mantengan los puntos del Pacto Antiterrorista.

"Siento una profunda desconfianza en su programa político y su discurso de hoy no me ayuda a corregirlo", ha avanzado Rajoy para pedir a Zapatero que haga públicas sus "rectificaciones" en política.

Las palabras más repetidas por Rajoy

"Le agradezco sus palabras sobre diálogo, entendimiento y pactos", ha afirmado Rajoy, quien a renglón seguido ha pedido a Zapatero más concreción para alcanzar acuerdos.

Rajoy se ha expresado en todo momento muy crítico con el discurso de Zapatero, lo que le ha valido al candidato a presidente del Gobierno a reprocharle que, entre crítica y crítica, ha sido incapaz de presentar una sola propuesta de futuro: "Sólo se ha remitido al pasado".

Pacto nacional de seguridad 

A lo largo de sus intervenciones, el candidato a la presidencia del Gobierno ha dejado claro que el terrorismo de ETA es una cuestión de Estado, pero que no lo son menos otros asuntos como la violencia de género.

"A ETA sólo le queda una expectativa, que es el abandono incondicional de las armas"

Así, tras plantear que su Ejecutivo remitirá al Congreso una nueva Estrategia Nacional de Seguridad, que recogerá las amenazas para la seguridad nacional y los recursos para hacer frente a estos riesgos, ha reiterado que convocará una conferencia autonómica de presidentes con el objeto de atajar el goteo constante de mujeres muertas.

"A ETA sólo le queda una expectativa, que es el abandono incondicional de las armas. Para eso les convoco, y estoy seguro de que tendré su apoyo", ha afirmado Zapatero.

El candidato a la presidencia ha avanzado también la redacción de una nueva Ley de Protección Civil que "canalice la solidaridad entre las distintas administraciones y la acción efectiva y ágil, con todos los medios disponibles, ante emergencias".

En la lucha contra el crimen y la delincuencia, el presidente del Gobierno en funciones se ha comprometido a acabar la legislatura con una plantilla de 140.000 policías y guardias civiles.

Noticias Relacionadas